MÉXICO. ESPIRAL DE VIOLENCIA.
Guerra entre narcotraficantes
Durante las últimas tres semanas, la cantidad de cadáveres y balas empleadas ha sorprendido a todos.
En lo que va de 2008, 3 mil 620 personas han perdido la vida en incidentes relacionados con drogas.
| REUTERS/Mario Armas |
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| MASACRE. La noche del jueves, cinco policías estatales fueron asesinados y tres más resultaron heridos en un ataque con granadas y fusiles de alto calibre, hechos que las autoridades atribuyeron a sicarios del narcotráfico, en el estado occidental de Jalisco.1101880 |
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Rosina YnzengaEspecial para La Prensa
El miedo y la incertidumbre se apoderan, poco a poco, de la sociedad mexicana.
Los esfuerzos del presidente Felipe Calderón para erradicar el tráfico de drogas, así como debilitar a los carteles que operan en suelo mexicano, no están dando los resultados esperados.
En las tres últimas semanas, el número de muertes a consecuencia de las guerras y rivalidades entre bandas del crimen organizado se ha disparado.
Por primera vez en su historia, la ciudad de Morelia fue objetivo de un atentado terrorista por parte del narcotráfico.
A principios de 2006, el presidente Felipe Calderón anunciaba su intención de luchar contra las bandas organizadas y no organizadas que intentan controlar el país. Una lucha que ha dejado hasta el momento miles de muertos.
Solo en este año, 3 mil 620 personas han perdido la vida en refriegas o ajustes de cuentas entre las familias que controlan el productivo negocio de las drogas.
CAMBIO DE LEYES
“Hemos dicho y diremos siempre no al terrorismo, no a la violencia, no al crimen organizado, no al narcotráfico”, expresó el mandatario.
Con estas contundentes palabras, Calderón exponía la postura firme de su gobierno que ha hecho de esta lucha uno de los ejes de su política.
El último esfuerzo del Presidente mexicano para ganar esta “batalla” ha sido endurecer las penas.
A primeros de mes, Calderón envió al Congreso un plan de reformas constitucionales y penales. Uno de los puntos propuestos en las nuevas leyes, es que la policía deberá estar coordinada con el Gobierno Federal.
Esta unión se enfocará en frenar la venta y distribución de drogas en dosis pequeñas así como la posesión. Por esta razón, el “menudeo” de estupefacientes a menores de edad o en lugares cercanos a centros escolares estará tipificado con condenas más duras.
Además, el nuevo proyecto estipula que quienes estén en posesión de drogas para consumo personal podrían llegar a la cárcel a menos que se sometan a un proceso de rehabilitación. Para ello, el gobierno ha especificado cuáles son las cantidades que se considerarían para consumo personal.
Las últimas encuestas señalan que el número de personas adictas a las drogas ha crecido 51% en seis años.
En 2002, 158 mil mexicanos estaban “enganchados”. Este año, se calcula que son 307 mil. Otro dato revelador es que la cifra de personas que admite haber probado narcóticos por primera vez, aumentó 28.9%.
MERCADO INTERNO
La campaña iniciada por Felipe Calderón contra el narcotráfico, le ha complicado a los carteles de diferentes regiones el movimiento de drogas por el territorio mexicano. Esto unido al cada vez más al férreo control de la frontera con Estados Unidos y a una disminución del consumo en Estados Unidos, hacen que los capos miren al mercado interno.
Los diferentes carteles, como el de Sinaloa, Tijuana o “La familia” en Michoacán, se encuentran inmersos en una sangrienta lucha por el control de diferentes ciudades, pueblos y localidades, para poder distribuir la “mercancía” que no viaja al norte. Esto les ha llevado a comenzar a vender la droga en pequeñas cantidades a precios más asequibles y sobre todo a los jóvenes.
Los carteles han abierto ahora la lucha por el “narcomenudeo”. Una situación que las nuevas leyes de Calderón intentan frenar al endurecer las penas. Esta carrera por el control de los carteles del mercado interno ha incrementado sus rivalidades y ajustes de cuentas entre ellas. A raíz de ello, el número de personas “ejecutadas” aumenta día con día.
Durante las últimas tres semanas, la cantidad de cadáveres y el número de balas empleadas ha sorprendido a todos.
La primera sorpresa tuvo lugar el 15 de septiembre cuando en la plaza de Morelia, capital del estado de Michoacán, se estaba celebrando una de las grandes fiestas de México, “El grito de la Independencia”. En ese momento, dos granadas hicieron explosión en medio de la multitud. Como consecuencia, nueve personas resultaron muertas y otras 106 heridas. Fue el primer atentado narcoterrorista en la historia mexicana.
PÉRDIDA DE CONFIANZA
A partir de ahí, la constante aparición de cadáveres en diferentes estados de México han ido minando la seguridad de la población.
El diario mexicano El Universal publicó un sondeo que reflejaba que solo 25% de los ciudadanos se siente más seguro desde que Felipe Calderón puso en marcha su plan contra el narcotráfico. 74% de los encuestados aseguraba que la violencia relacionada con “el narco” aumentó durante los últimos seis meses.
Una lucha que 27% de los entrevistados cree que no alcanza sus objetivos y que sería mejor negociar con los carteles. Mientras otro 50% afirma que México estaría más seguro si se continúa combatiendo el narcotráfico.
El esfuerzo del Gobierno para erradicar uno de los males de México aún no ha dado sus frutos.
En el Congreso, el secretario de Gobernación, Juan Camilo Mouriño, afirmó que “las policías están infiltradas por el crimen organizado. Y por eso, hasta que no lo solucionemos, ni podemos garantizar la seguridad, ni gozar de la confianza de los ciudadanos”.
MILES DE MUERTOS
Una confianza que merma cuando en los periódicos aparecen las cifras diarias de muertos. En los últimos meses se han comenzado a sumar a esta cifra la muerte de civiles, que han fallecido por encontrarse en medio de las balas del narcotráfico.
Para muestra un botón. El pasado viernes 10 de octubre se reportaron tres incidentes:
1. La noche del jueves, en el bar Río Rosas (Chihuahua) un comando de encapuchados disparó a mansalva contra los parroquianos y asesinó a 11 personas.
2. En el estado occidental de Michoacán fue localizado el viernes el cuerpo de Miguel Ángel Villagómez, dueño y editor de La Noticia, un diario de la municipalidad de Lázaro Cárdenas, 300 kilómetros al suroeste de la capital mexicana. El cuerpo presentaba al menos tres impactos de bala.
3. Cinco policías estatales murieron y tres más quedaron heridos tras un ataque con granadas y fusiles de alto calibre, que las autoridades atribuyeron a sicarios del grupo narcotraficante conocido como “Los Zetas”.
Horas después de los asesinatos, una corona mortuoria fue dejada frente a oficinas de la Procuraduría de la localidad con un mensaje presuntamente del narcotráfico y varios nombres de policías.
Solo en el estado de Chihuahua a lo largo de este año, han tenido lugar unos mil 400 asesinatos de las cuales mil ocurrieron en Ciudad Juárez. Cifras de muertos que se adjudican a los carteles de “Los Zetas”, “Los Pelones”, “La Familia”, o al “Cartel de Tijuana”, entre otros.
Endurecimiento de las penas, lucha contra el narcotráfico, aumento de las muertes por rivalidades entre los diferentes carteles de la droga; son un panorama que de momento no parece tener fin. Mientras la población, poco a poco, se va acostumbrando a despertarse cada día con una cifra que crece y una violencia que se arraiga en lo cotidiano.
En busca de nuevos territorios y alianzas
La ministra de Gobernación, Policía y Seguridad Pública de Costa Rica, Janina del Vecchio, reconoció que el cartel mexicano de Sinaloa está desplazando a los narcotraficantes colombianos en su país.
Los miembros de esta organización que comienza a tomar el control, se casan con mujeres costarricenses para facilitar su estancia y operación en Costa Rica. Además la ministra admitió que los integrantes del cartel de Sinaloa usan para sus desplazamientos avionetas en la zona fronteriza con Nicaragua.
Una presencia de los narcotraficantes mexicanos en Centroamérica que se suma a la hecha pública por el diario El Tiempo en Colombia, que publicó que en Panamá ha tenido lugar alguna reunión entre los narcotraficantes del país vecino con los mexicanos. Según esta publicación la razón del encuentro fue llegar a un “pacto de caballeros” para el manejo de la ruta del Pacífico. Este acuerdo estaría basado en que los carteles colombianos son los que tienen la droga, pero son los narcos mexicanos quienes manejan las rutas hacia EU.
Uno tiene la materia prima y el otro la distribución y la forma de moverla hacia el ávido Norte. Con las dificultades que encuentran en su propio territorio, los carteles están convirtiendo México en la despensa de droga colombiana.
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