Hace 40 años se iniciaron los que fueron los peores 21 años de nuestra vida republicana, el golpe militar de 1968, con el cual se instauró la dictadura torrijista, mal llamada por sus defensores “proceso torrijista”. Dictadura que nos dejó como herencia cientos de desaparecidos y asesinados, cuyas familias aún claman justicia.
Hoy no nos podemos permitir olvidar cómo fue creciendo la opresión a los ciudadanos, cómo perdimos nuestros derechos individuales y cómo la falta de libertad de expresión fomentó en nuestra sociedad una actitud de conformismo que a la fecha aún sufrimos.
Si alguna vez olvidamos que centenares de panameños dieron su vida por defender la libertad, el más valioso de los tesoros, y si olvidamos que lucharon por devolvernos la democracia, estamos condenados a repetir esta oscura etapa de nuestra historia. |