BUSCADOR
  Portada | Clasificados | Foros | Ediciones anteriores | Archivo | Suscripciones | Portadas PDF | Titulares por e-mail | Contáctenos
Panamá, viernes 10 de octubre de 2008
 

SOCIEDAD.

Necesidad de redefinir la política

César E. Escobar Vásquez
opinion@prensa.com

Cada vez que vemos en los distintos medios de comunicación la actitud de nuestros políticos, nos cuestionamos si la política es siempre un negocio sucio, en donde los únicos que pueden o tienen acceso a ella son los grandes adinerados de nuestro país. Ellos son los responsables de que el pueblo vea la política como un juego sucio, así la han etiquetado, al punto que al común de los ciudadanos no les interesa siquiera hablar del tema.

Una época que pondremos por nombre “post modernidad”, ha dado paso al amplio mundo dominado por la tecnología, que ha hecho que el hombre descrea de la suficiencia de la razón para comprender, resolver y definir algunas preguntas que nos hacíamos cuando pensábamos más sobre las cosas que pasan en nuestro entorno.

Este mundo de tecnología globalizada –del cual somos usuarios robotizados– rompió la idea de nación y agotó el mito de los pueblos, situación que nos desubica. Ha hecho que, nuevamente volvamos a plantearnos las mismas grandes interrogantes de la política, y todos debemos estar obligados a repensarlas, porque dicho cambio post moderno fue radical. Sin embargo, vemos que el pensamiento de los políticos de la actualidad raya casi que en una única dirección: democracia y capitalismo, presentados como la culminación de la historia, sin admitir otras salidas o alternativas.

El clima político que nos presentan sus actores es desorientador y confuso, es por ello, que debemos redefinir el concepto de política, para así ver la misma desde una visión completamente diferente a la existente. Al redefinir la política se deben crear los espacios para la pacífica convivencia, para que en ella fecunde y florezca la personalidad humana, para construir comunidades con creencias, sentimientos, acción política, estudio, trabajo y demás, lo que suponemos que es la predefinición de lo legítimo y lo justo.

Lo legítimo es el poder de dirección de la comunidad, y exige desligar la política de la actual dependencia económica en la que está sumergida; una muestra de ello son las cifras millonarias que son derrochadas por los partidos políticos. Debemos erradicar la plutocracia, solo así podremos advertir que son legítimos todos los intereses, que los mismos son auténticos y genuinos.

El poder del dinero –ya sea de financiamiento de las campañas con fondos nacionales o internacionales– pone en entredicho la autonomía de la política. Por eso planteamos, que el secreto de los buenos gobiernos es mantenerse en lo justo. Debemos tener conciencia de que en donde no impera lo justo, la legitimidad no se sostiene.

El autor es estudiante derecho y Ciencias Políticas


© 2008. Corporación La Prensa. Derechos reservados.
 
 
 
© 2008. Corporación La Prensa. Derechos reservados.
Advertencia: Todo el contenido de www.prensa.com pertenece a Corporación La Prensa S.A. Razón por la cual, el material publicado no se puede reproducir, copiar o transmitir sin previa autorización por escrito de Corporación La Prensa S.A.
Le agradecemos su cooperación y sugerencias a internet@prensa.com y Servicio al Cliente.
En caso de necesitar mayor información accese a nuestra biblioteca digital o llámenos al 222-1222.
Corporación La Prensa: (507)222-1222
Apartado 0819-05620 El Dorado Ave. 12 de octubre, Hato Pintado Panamá, República de Panamá