Las declaraciones que hizo Mingthoy Giro al Ministerio Público, en las que dijo que nunca vio las figuras de la escultura Juegos de antaño, solo revelan la poca seriedad con que algunos funcionarios manejan los bienes estatales. Es inadmisible que las auditorías de los bienes que estaban en los depósitos del parque Omar –a donde fueron a parar las piezas de la escultura– no incluyeran estas porque no pertenecían al Despacho de la Primera Dama.
Giro afirmó que Patrimonio Histórico pidió su traslado, pero el ex director del museo donde estuvieron las piezas dice que las personas que las mudaron al parque se identificaron como representantes del Despacho de la Primera Dama. ¿Quién miente? Pero hay más: la hoy directora de Patrimonio Histórico asegura que de ahí no salió la orden para hacerlo.
Es más, dijo que ni siquiera las iban a incluir en un censo de las piezas de colección nacional. Es decir, de mano en mano se perdieron 35 toneladas de bronce, y aquí nadie sabe nada de nada. |