¡Qué poca importancia tiene la justicia para este gobierno! A pesar de que la criminalidad va en franco aumento, de las cacareadas promesas de combatir la corrupción y de que son necesarias nuevas fiscalías y personal más capacitado en el Ministerio Público, los fondos necesarios para llevar a cabo tales tareas y proyectos han sido recortados por el Ejecutivo para la vigencia fiscal del próximo año. Por supuesto que tal acción habla más que las mil palabras seleccionadas para formular una promesa.
El gobierno parece estar más interesado en espiar las conversaciones telefónicas o en tener bajo su control las agencias de investigación, que en dotar de herramientas y personal esos despachos de las fiscalías saturados de trabajo. ¿De qué recursos dispondrán para perseguir el crimen organizado, los sicarios o las narcomafias que sirvieron de excusa para crear los decretos ley? El Gabinete está empeñado en lograr una reelección a toda costa con un presupuesto electorero que, como se ve, en vez de fortalecer la institucionalidad de la Procuraduría, la debilita. |