BUSCADOR
  Portada | Clasificados | Foros | Ediciones anteriores | Archivo | Suscripciones | Portadas PDF | Titulares por e-mail | Contáctenos
Panamá, domingo 5 de octubre de 2008
 

el PODER DEL VOTO.

El cambio empieza por nosotros

Rodrigo Tomás Sang De León
opinion@prensa.com

En muchas ocasiones, hemos escuchado que cada pueblo tiene el gobierno que se merece; algunos nos negamos a aceptar este hecho, pues guardamos la esperanza de que algún día aprenderemos la lección y elegiremos mejores gobernantes.

El tiempo pasa y pareciera que el dicho no está muy alejado de la realidad. Es que los panameños tienen una extraña fascinación con los corruptos y mentirosos, que no cesan de actuar en contra del bienestar de la mayoría de nuestro pueblo. Cada cinco años vamos a las urnas y, aun cuando la mayoría de la población tiene un concepto no muy positivo de nuestros diputados, un alto porcentaje de esos personajes se reelige.

Algo extraño sucede con la sociedad panameña que, en vez de escoger caras nuevas con una trayectoria de vida limpia y con las propuestas coherentes que requiere el país, vota por los mismos corruptos de siempre. Esto nos hace pensar que en Panamá, tristemente, abundan hombres y mujeres sin honor, sin dignidad, pues al votar no se respetan a sí mismos. Al parecer votan por conveniencias personales, pero no pensando en función del país que deseamos legar a nuestros hijos.

Recientemente conversé con un amigo que perdió las esperanzas de un Panamá libre de tanta corrupción, más justo y con oportunidades para todos. Él optó por irse a vivir a Estados Unidos, pues según sus palabras, Panamá no tiene remedio, ya que suba quien suba todos (as) van al poder con la misma mentalidad de enriquecerse. Discrepo con mi gran amigo, puesto que considero que todavía en nuestro querido Panamá hay muchos hombres y mujeres honestos (as) y capaces de dar un rumbo diferente a la patria.

El problema radica en que claudicamos muy pronto, y en vez de hacer la lucha, nos quedamos callados, nos refugiamos en nuestras vidas privadas o, en el peor de los casos, nos vamos del país sin antes haber dado la pelea.

Panamá jamás tendrá solución, mientras los ciudadanos con valores y principios no nos hagamos sentir; Panamá jamás llegará a ser esa patria en donde reine la justicia social, mientras nuestros políticos hagan campañas de insultos, en lugar de propuestas; Panamá jamás alcanzará ese desarrollo sostenible, mientras sigamos siendo tolerantes con los corruptos que ayer criticaban los “duro dólares” y que hoy callan ante los escándalos del FECE, de los Juegos de Antaño y tantos otros casos que se han convertido en un verdadero cerro de corrupción.

Pero lo más importante, Panamá jamás cambiará si para las próximas elecciones no nos respetamos a nosotros mismos y preferimos a los candidatos de trayectorias limpias, propuestas serias y menos insultos. El cambio tiene que comenzar con nosotros mismos, ¡hagámonos respetar!

El autor es administrador de empresas
© 2008. Corporación La Prensa. Derechos reservados.
 
 
 
© 2008. Corporación La Prensa. Derechos reservados.
Advertencia: Todo el contenido de www.prensa.com pertenece a Corporación La Prensa S.A. Razón por la cual, el material publicado no se puede reproducir, copiar o transmitir sin previa autorización por escrito de Corporación La Prensa S.A.
Le agradecemos su cooperación y sugerencias a internet@prensa.com y Servicio al Cliente.
En caso de necesitar mayor información accese a nuestra biblioteca digital o llámenos al 222-1222.
Corporación La Prensa: (507)222-1222
Apartado 0819-05620 El Dorado Ave. 12 de octubre, Hato Pintado Panamá, República de Panamá