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CORREDOR NORTE. DISPUTA ENTRE USUARIOS DE LA RUTA Transístmica Y EL ESTADO.
MOP dice ‘no’ a quejosos
Desaparecerá el atajo que conectaba en 10 minutos la Transístmica con el sector este del país.
1098704Shelmar Vásquez Sween
svasquez@prensa.com
Es un hecho, la servidumbre pública que conecta la vía Transístmica (carretera hacia Colón), con la Manuel F. Zárate (sector este) quedará deshabilitada con la construcción de la segunda parte del Corredor Norte. Así lo expresó el director de Proyectos Especiales del Ministerio de Obras Públicas (MOP), Carlos Ho.
Según el funcionario, este tramo, cedido a los usuarios por el Ministerio de Vivienda el año pasado, se otorgó como una previsión para cuando la demanda vehicular de este sector lo requiriera, pero en su opinión, la situación no ha llegado a este punto.
“Con esta ruta solo se benefician unos pocos en comparación con otros sectores –como el este de la ciudad– que deben atenderse con urgencia por el volumen crítico de personas que circula a diario por estas áreas”, señala Ho.
Manuel E. Castillo forma parte del grupo de quejosos de Colón, Villa Zaíta, Gonzalillo y demás sectores ubicados a las orillas de la vía Transístmica. Expresa que la medida será una condena para muchas personas.
UNA PELEA QUE EMPIEZA
Castillo manifiesta que todos los días viaja de Colón hacia las áreas de Brisas del Golf y Villa Lucre, transportando mercancía de todo tipo. El trayecto, por el atajo, lo hace en menos de 10 minutos. Por la ruta normal –que abarca la vía Transístmica y la “siempre congestionada” vía Tocumen– le toma de 45 minutos a una hora.
Argumenta Castillo que el uso del atajo ayudaba a aliviar la vía Transístmica, que es la única opción para los que se dirigen a la ciudad capital y, no quieren o no pueden, hacer uso del Corredor Norte.
En su caso, pronostica que en vez de ganar, en cada viaje que haga de Colón al sector este del país, perderá tratando de cubrir el diésel para su camión. Eso, sin contar que serán menos los viajes que realizará, por el tiempo que le tomará cada uno.
“Todos los afectados debemos sumarnos a los moradores de Gonzalillo que están haciendo presión en el área de construcción ”, apunta el afectado.
En tanto, Lidia Aparicio, residente de la comunidad de Gonzalillo, asegura que las cosas se le pondrán feas, pues levantándose a las 4:00 a.m. y usando el atajo, a duras penas puede llegar a su trabajo en Pacora a las 7:00 a.m.
UN ‘NO’ ROTUNDO
Ante la polémica, Carlos Ho aclara que si bien es cierto que la servidumbre que reclaman los quejosos quedará cerrada por los acondicionamientos viales que se están haciendo en el área, también es verdad que este tramo no es el que ha sido cedido a la compañía mexicana Pycsa –que construye el Corredor Norte– como recalcan los afectados.
Indica el ingeniero que la servidumbre que están utilizando para comunicar a los residentes del área este (desde la Manuel F. Zárate) con el Corredor Norte, está paralela a la que ahora utilizan los usuarios de la vía Transístmica.
“Aquí sí era meritorio hacer esta conexión, porque se estarían beneficiando unas 100 mil personas diariamente: un volumen crítico”.
Además, Ho menciona que sería imposible hacer una calle por la ruta de la discordia, porque le saldría muy costoso al Estado (dada su topografía), y la forma como desemboca en la salida de Gonzalillo puede resultar un peligro para los conductores que salen de la trocha.
Pycsa dejó claro que la rutas que se construirán en el área del problema tendrán, en contra de los quejosos, su garita de cobro, porque esto forma parte del control de acceso al corredor.
Las tarifas se darán a conocer una vez que se tramite ante el MOP la apertura de los tramos construidos.
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