¿QUÉ PASÓ CON...?.
Transmóvil, proyecto que no arranca
El Gobierno no ha realizado la licitación para materializar la propuesta que busca resolver los problemas del transporte urbano en la ciudad capital. Mientras siguen registrándose casos de buses en mal estado.
| LA PRENSA/Archivo |
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| SUFRIMIENTO. Todos los días, los panameños sufren las consecuencias del mal servicio de transporte público.1098588 |
José Quintero De León
jquintero@prensa.com
El 23 de octubre se cumplirán dos años de una de las peores tragedias que conmovieron al país, el incendio del autobús 8B-06, en la avenida Martín Sosa, en la cual perecieron carbonizados 18 panameños, entre adultos y niños, lo que evidenció el colapso del transporte urbano.
Luego de ello vino la promesa presidencial de que en un tiempo perentorio se modernizaría el transporte colectivo, lo que incluía la desaparición de los nefastos “diablos rojos”.
Solo un año después, la Asamblea logró aprobar dos leyes (269 y 34), sobre tránsito y transporte público terrestre de pasajeros. De allí, surgió la propuesta de crear el sistema Transmóvil, que sustituiría el actual, obsoleto e inseguro.
Plazos estirables
Leonel Solís, coordinador del programa de modernización del transporte público, aseguró a mediados de mayo pasado que la licitación de los primeros 420 buses del proyecto Transmóvil se realizaría en 30 días. Pero pronto se cumplirán cinco meses y el acto público sigue sin ser convocado.
Heraclio Batista, director de la Autoridad de Tránsito y Transporte Terrestre (ATTT), aseguró que el proceso está “en caliente”, y que se están homologando los pliegos de cargo y sus términos.
Batista dice que sí se está cumpliendo el programa de modernización, que no solo incluye la licitación. Dijo que se han incorporado 150 inspectores de tránsito; se inició la capacitación de 2 mil 500 conductores y la instalación de semáforos inteligentes .
Según Batista, en enero de 2009 rodarán los primeros 420 buses nuevos, con especificaciones europeas, estribos para discapacitados, mecanismo de cobro y tres puertas .
El director de la ATTT fue más allá. Dijo que una vez se dé este hecho, desaparecerán los “diablos rojos”, previa indemnización a los transportistas.
Ver para creer
Pero los transportistas no creen, y los usuarios, ya están perdiendo la paciencia.
Dionel Broce, dirigente de la terminal de Pedregal y miembro de la junta directiva de la ATTT, afirma que a la fecha no ha visto pliego alguno que se esté homologando, ni se ha llamado a las empresas interesadas para discutir los términos, tomando en cuenta que será una licitación pública, internacional y transparente.
También pone en duda que en enero de 2009 lleguen 420 buses, porque ninguna empresa dispondrá de esa cantidad en solo tres o cuatro meses.
Broce reitera su escepticismo. Señala que de los 2 mil 500 conductores por capacitarse, solo hay cuatro grupos de 40 tomando el seminario y el resto espera que la ATTT habilite los otros salones prometidos.
Sus declaraciones coinciden con las de Hugo Oscar Polo, dirigente transportista del sector norte, quien opina que el Gobierno distrae al pueblo con promesas que no va a cumplir, y quienes saldrán más afectados serán los usuarios.
Así sucedieron los hechos
PROYECTO: En abril de 2005, Angelino Harris, director de la ATTT, anuncia que el nuevo transporte urbano será moderno y articulado.
TRAGEDIA: El 23 de octubre de 2006, el autobús 8B-06 se incendia en La Cresta. Dieciocho personas mueren carbonizadas y otras sufren graves quemaduras.
COLAPSO: El Ejecutivo promete una solución, así como eliminar los “diablos rojos”.
REFORMAS: La presión de víctimas y usuarios logra reformas a la ley de tránsito y el anuncio del proyecto Transmóvil.
INCERTIDUMBRE: A nueve meses de concluir el gobierno, la licitación de los primeros 420 buses sigue etérea y crece la incertidumbre urbana.
El interminable calvario de los pasajeros
Después de la tragedia del 8B-06, en octubre de 2006, se han incendiado varios autobuses. El último caso fue el del jueves pasado, en el Corredor Norte, cuando otro bus de la misma ruta (Corredor-Mano de Piedra) se prendió con más de 50 pasajeros a bordo, que revivieron la tragedia de La Cresta ocurrida hace dos años. Pero no solo la seguridad de los pasajeros está en jaque. La incomodidad durante el viaje es otro martirio.
En las horas pico, en las mañanas y tardes, pueden observarse los cientos de pasajeros esperando ansiosos un colectivo que los lleve a su trabajo, colegio o de vuelta a sus hogares. En caso de lograrlo, no hay puestos suficientes, hay que viajar hasta en los estribos.
Cuando llueve, hay que cerrar las ventanas y –sin aire acondicionado– el baño de vapores es inevitable. Pero más terrible para los usuarios es que llegue a ser cierto lo dicho por el presidente de la Cámara Nacional del Transporte, Luis Rodríguez, acerca de que es posible que muchos conductores han dejado de darle mantenimiento a sus buses ante la llegada del Transmóvil.
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