La mayoría de los funcionarios trabaja a un ritmo en el que la velocidad es casi un delito. Pero hay excepciones. Un gigantesco proyecto urbanístico se desarrollará en las playas de San Carlos, gracias, precisamente, a estas.
Se trata de la construcción de edificios residenciales y comerciales que adelantaba el hoy ministro de Vivienda, pero que unos días antes de tomar posesión del cargo, quedó en manos de su familia. Pero eso no impidió que el proyecto lograra importantes avances en el pedregoso camino de la burocracia. Así, el estudio de impacto ambiental fue aprobado prácticamente en cuestión de semanas, en tanto que la asignación de uso de suelos tuvo la misma suerte.
La Autoridad Nacional del Ambiente (Anam) no esperó a que el resto de las instituciones vinculadas con los permisos pertinentes enviara sus comentarios u objeciones, salvo una que indicó que la ciudadela pone en riesgo los frágiles ecosistemas costeros del área. Aún así, la Anam lo aprobó. Así de rápido una tortuga se puede convertir en liebre. |