IDEAS DE LIDERAZGO.
¿Trabajo, carrera o llamado?
1096930David Fischman
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OPINIÓN. Enrique, Pedro y Jimena son jefes de recursos humanos en una empresa. Cada uno de ellos tiene funciones similares. Se encargan de los procesos de evaluación de desempeño y del manejo de la cultura en la empresa.
— Para Enrique, su puesto es su trabajo. Necesita el dinero para vivir con un adecuado estándar de vida. Cumple sus funciones a cabalidad, pero su trabajo no le aporta mayor felicidad o significado. Enrique tiene “un trabajo”. — Pedro es muy ambicioso profesionalmente. A él le interesa crecer, desarrollarse y avanzar en su carrera. Trata de asistir a todo tipo de cursos, de ampliar su red de contactos y está a la caza de oportunidades que le ofrezcan un mejor futuro.
Pedro está motivado por su futuro, por asumir un puesto de mayor jerarquía y visibilidad. Pedro tiene “una carrera”. — Jimena se siente totalmente realizada en su trabajo, no se cambia por nadie. Ella sabe que en su puesto hace una enorme diferencia; ayuda a muchos empleados que tienen problemas y colabora en crear una cultura que permita a las personas dar lo mejor de sí mismas. Jimena sabe que su trabajo tiene un significado importante y sabe que a través de él trasciende en la vida. Jimena tiene “un llamado”.
La doctora Amy Wrzesniewski desarrolló una investigación, donde encontró que había personas que percibían su puesto como un simple trabajo; algunas como una carrera y otras como un llamado. Aquellos que perciben su puesto como un trabajo consideran al dinero su mayor motivador, pasan su día en el trabajo esperando que termine para poder marcharse a casa. Son personas que, en su mayoría, tienen menos iniciativa y esperan que se les diga lo que tienen que hacer. El segundo tipo son aquellos que perciben su trabajo como una carrera, disfrutan su empleo, están motivados por el crecimiento, toman la iniciativa para impresionar a los supervisores y así poder avanzar.
Generalmente, trabajan largas horas con una meta clara de crecimiento profesional. Finalmente, aquellos que perciben su trabajo como un llamado, lo disfrutan y se apasionan por él. Para este grupo, su motivación es la trascendencia y el deseo de contribuir a una causa con significado. Aun cuando están fuera de la oficina piensan en el trabajo, puesto que es parte importante de su vida. Solo un tercio de las personas percibe su puesto de trabajo como “un llamado”.Algunos piensan que esto depende del puesto. Parecería imposible pensar que, por ejemplo, limpiadores de baños pudieran considerar su puesto como un “llamado”.
Sin embargo, en la investigación mencionada anteriormente, se encontró que un tercio de los limpiadores de baños de hospitales percibía su trabajo como un “llamado”. Muchos lo veían como un medio para conseguir dinero y pagar sus cuentas, pero otros enfocaban su trabajo de forma trascendente. Trataban de limpiar más rápido para ayudar a los pacientes; cuando entraban a la habitación, reacomodaban sus cuadros para que sintieran un cambio y alguna alegría, entre otras estrategias.¿Cómo lograr que más personas perciban su puesto como un “llamado”? En primer lugar, depende de los propios empleados.
El fin último en la vida es trascender, servir y dejar un legado. Para poder percibir esta necesidad, necesitamos evolucionar como seres humanos. Necesitamos encontrar una conexión espiritual y pasar por encima de las necesidades de nuestro ego, que quiere a toda costa solo beneficios personales.En segundo lugar, la empresa puede ayudar. Es necesario recordarles a los empleados el significado de su trabajo, cómo cada uno contribuye al todo para hacer la diferencia y de qué manera la empresa genera un impacto social.
El autor es miembro de Beyond Leadership Group.
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