Los panameños estamos siendo sacudidos por fenómenos nunca antes vistos en el país. Uno de ellos es la inflación; e incluso, el desarrollo económico ha llegado sin anunciarse, visita para la que no estábamos preparados. Ahora, el derrumbe financiero en Estados Unidos empieza a intrigarnos, pues no cabe duda de que habrá consecuencias en Panamá.
Una de las incertidumbres es el destino de poco más de 185 millones de dólares del Fondo Fiduciario para el Desarrollo administrados por bancos de inversión estadounidenses, afectados por la debacle financiera, especialmente en los últimos días. El Ministerio de Economía y Finanzas está en la obligación de ofrecer a los contribuyentes información, no solo pertinente, sino diaria, del comportamiento de estos fondos.
Ayer, después de muchos intentos, finalmente nos entregaron algo de información, pero con datos del pasado viernes. Conscientes de la volatilidad de los mercados en Estados Unidos, no pretendemos achacar culpas, salvo que los responsables del manejo de esos fondos deliberadamente oculten información. Insistiremos, pues no vamos a permitir que la magia desvanezca el dinero de todos los panameños. |