MINA DE COBRE. EL MICI NO HA SIDO NOTIFICADO DEL CAMBIO ACCIONARIO.
Grupo de Fifer recibió millones
Los canadienses pagaron 44.9 millones de dólares para deshacerse de sus socios panameños.
El Estado no recibió un solo centésimo, a pesar de ser el dueño de las tierras que serán explotadas.
| LA PRENSA/Carlos Lemos |
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| OTRO NEGOCIO. El grupo de Fifer mantiene la operación de la empresa Petaquilla Gold, que posee los derechos para explotar 160 hectáreas de tierra que fueron separadas de la concesión original de Minera Petaquilla, hoy Minera Panamá. 1095497 |
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Rafael E. Berrocal R.
Unidad de Investigación
rberrocal@prensa.com
El grupo de empresarios panameños dentro de Minera Petaquilla, liderado por Richard Fifer, recibió 44 millones 920 mil dólares por traspasar el 26% de sus acciones en el proyecto de cobre a la empresa Minera Panamá, cuyos dueños son las empresas canadienses Inmet y Teckcominco. Fueron 20 millones 418 mil 565 acciones compradas a 2.20 dólares cada una.
Como resultado del negocio, el Estado no recibió un solo centésimo, a pesar de ser el dueño de las tierras donde está la concesión.
La transacción es el resultados de diferencias administrativas entre la parte canadiense y la panameña, que incluye un proceso de arbitraje que fue cancelado tras este acuerdo final.
Los canadienses ahora tratan de desvincularse del todo de quienes fueran sus socios panameños, y como parte de ese proceso anunciaron la semana pasada el cambio de nombre de Minera Petaquilla a Minera Panamá, de la cual Inmet ahora tiene el 76% y Teckcominco es dueño del otro 26%.
Los representantes de la empresa Minera Panamá evitaron hablar de sus problemas con el grupo que representa Fifer, pero dejaron claro que intentan quitarse la mala imagen que se creó con el proyecto Petaquilla y sus ex socios.
David Baril, presidente de Minera Panamá, informó que la construcción de la mina de cobre debe estar empezando a finales de 2009, previa aprobación del estudio de impacto ambiental, por el cual están pagando 8 millones de dólares. Indicó que en el proyecto de cobre, que afectará directamente 3 mil hectáreas de bosque, invertirán 3 mil 500 millones de dólares y generarán mil 300 empleos permanentes durante los 23 años que pretenden operar en el lugar.
“Solo el presupuesto de inversión para este año es de 65 millones de dólares”, agregó el ejecutivo de la mina.
Ahora Fifer y sus socios tienen 44.9 millones de dólares, pero además conservan sus derechos sobre Petaquilla Gold, otra empresa que construye una mina de oro en 160 hectáreas que fueron separadas de la concesión original de Minera Petaquilla, hoy Minera Panamá.
Este diario buscó la versión de los representantes de Fifer, pero no respondieron a la solicitud. Grupos ambientalistas, como el Centro de Incidencia Ambiental, realizaron manifestaciones la semana pasada en contra del proyecto.
MICI JUSTIFICA EL NEGOCIO
En tanto, el viceministro de Comercio Interior, Manuel José Paredes, dijo que el Estado panameño no ha sido notificado de la transacción entre los accionistas de la concesión, pero explicó que el contrato de concesión de la minera permite el cambio accionario entre las partes.
También indicó que el Estado no recibió dividendos de la transacción, porque no tiene derechos sobre la empresa. “Es como si el Estado tuviera el derecho de recibir dinero cada vez que subieran las acciones de Cable & Wireless o de Manzanillo International”, comentó Paredes.
Agregó que el Ministerio de Comercio e Industrias espera recibir la notificación de todos los cambios que se han dado en Minera Panamá, antes Minera Petaquilla.
El Estado solo recibirá migajas por las concesiones
El contrato de la concesión de Minera Petaquilla parece no ser equitativo a la hora de repartir dividendos. Ahora las reglas de esta concesión aplican tanto para Petaquilla Gold como para Minera Panamá. Según lo pactado, las concesionarias solo están obligadas a pagarle al Estado panameño un dólar anual por hectárea durante los primeros años de su operación, es decir, 13 mil dólares en el caso del proyecto de cobre y 160 dólares en el caso de la mina de oro.
El canon deberá subir gradualmente hasta llegar a 3 dólares con 50 centésimos por hectárea. Sin embargo, la mina puede deducir de estos pagos los gastos que tenga en exploraciones, según lo establecido en las reglas de la concesión aprobada en 1997 bajo el título de contrato ley. Incluso, los pocos impuestos que deben pagarlas mineras tienen topes: las compañías no pagarán más de 100 mil dólares al año en impuestos. Los excedentes se recompensarán en créditos fiscales por parte del Estado.
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