Carácter mata tiempo
Campo Elías Estrada
cestrada@prensa.com
OPINIÓN. La oportunidad que se le presentó el martes al San Francisco en su partido contra los Pumas de México tal vez nunca se vuelva a repetir, porque es raro ver que a un equipo mexicano le expulsen a dos jugadores en un compromiso ante un club de menor cartel como el panameño. El resultado y las situaciones que se dieron en este encuentro me trajo a la memoria lo sucedido con la selección mayor en su partido contra los salvadoreños, que nos dejó fuera de carrera para el Mundial de Sudáfrica 2010.
De manera particular con su técnico, que hoy es objeto de críticas por la falta de reacción en el segundo tiempo ante la ventaja numérica y que ya muchos temen por lo que pueda darse en la próxima Copa de Naciones de la Uncaf. Hoy es muy fácil achacarle todos los errores a los técnicos, como pasó recientemente con el entrenador de la selección colombiana, que despedir a los jugadores.
San Francisco venía de dejar una buen impresión ante el Jalapa y el martes mostró destellos de fútbol únicamente en el primer tiempo en el que encimaron a los Pumas y los tuvieron contra las cuerdas hasta empatarles. Pero ¿qué pasó en el segundo tiempo? ¿Se equivocó el técnico?, ¿se equivocaron los jugadores? No se puede desconocer que Stempel se tardó en los cambios, quizás por haber confiado demasiado en los jugadores que estaban en el terreno, pensando que como habían terminado metidos en el partido en la primera mitad, no había que cortar el ritmo. Sin embargo, como sucedió en el estadio Cuscatlán en junio pasado, hubo un cambio de actitud de los jugadores del San Francisco en la segunda mitad acompañado, digamos, de un error técnico de Stempel en demorar los cambios.
Lo que sorprende, porque en su mayoría son jugadores con experiencia internacional. ¡Qué paradoja! San Francisco se desarmó cuando vio incompleto a los Pumas. ¿Por cuál factor? ¿El técnico? ¿El cansancio? El pecado original de los jugadores franciscanos fue haber mostrado carácter solo en un tiempo, y precisamente ante un rival de peso. Craso error. En ese aspecto los Pumas nos ganaron. Mostraron temple en los 90 minutos. Ahí la diferencia. Es cuestión de carácter. Un aspecto en el que estamos muertos junto al técnico que esté de turno. Un mal endémico del futbolista panameño.
El autor es periodista
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