ambiente. Hay cinco proyectos certificados y otros 45 que están en negociación.
Cuatro proyectos públicos tramitan bonos
Se incluye el saneamiento de la bahía, la ampliación del Canal, el relleno sanitario y el sistema de transporte.
Los certificados de reducción de emisiones fueron creados bajo el Protocolo de Kioto. Wilfredo Jordán Serrano
wjordan@prensa.com
El proyecto de ampliación del Canal, el saneamiento de la bahía, el relleno sanitario promovido por la alcaldía y la modernización del transporte público tramitan actualmente certificados de reducción de emisiones o bonos de carbono.
De este grupo, ya se hicieron los cálculos sobre la ampliación del Canal, mientras que el resto aún está en propuesta de borrador, informó una fuente de la Autoridad Nacional del Ambiente (Anam).
Los certificados de reducción de emisiones fueron creados bajo el Protocolo de Kioto y permiten a los países desarrollados invertir en proyectos de reducción de emisiones de carbono en las naciones en desarrollo.
En el caso del relleno sanitario se trabaja en el manejo de desechos sólidos para utilizar los materiales orgánicos y productos que se pueden reciclar, mientras que el de la bahía de Panamá es por el manejo de aguas residuales. El proyecto de transporte, al convertir el sistema en un servicio más eficiente, debe reducir la emisión de dióxido de carbono.
Existe también un número de empresas con proyectos privados que aplican para los certificados de reducción de emisiones de carbono. Ya hay cinco proyectos certificados y otros 45 están en diferentes niveles de negociación dentro del marco de la convención de cambio climático para obtener créditos de carbono, informó Ligia Castro de Doens, ministra en Asuntos Relacionados con la Conservación del Ambiente y administradora general de la Anam.
La mayoría de estos proyectos privados son de generación de energía eléctrica, pero su variedad es amplia. Copa Airlines, por ejemplo, trabaja con dos variantes: una que trata de mitigar las emisiones producidas por los aviones y otra que corresponde a un proyecto para que todas sus instalaciones tengan paneles solares que ahorren energía.
La empresa de aviación también trabaja en un programa de reciclaje de desechos sólidos que, a juicio de Castro de Doens, indica un cambio en la cultura empresarial del país.
El 30% de los ingresos que se obtienen por los certificados de reducción de emisiones se debe destinar a desarrollo sostenible. Estos dineros se administrarán en tres ejes de trabajo: económico, social y ambiental. Los mecanismos de desarrollo limpio son proyectos que pueden evitar en forma medible que el dióxido de carbono u otros gases con efecto invernadero sean liberados a la atmósfera.
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