CÉSAR BARRÍA.MAJESTUOSA BIENVENIDA EN TOCUMEN.
Un triunfo dedicado al país
El nadador paralímpico que cruzó el estrecho de Gibraltar fue recibido anoche en un gran ambiente festivo.
Barría es el primer latinoamericano con alguna discapacidad en lograr la hazaña.
| LA PRENSA/Gabriel Rodríguez |
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| JUBILO. César Barría (centro) comparte su alegría con un grupo de sus familiares y amistades que le dieron anoche la bienvenida.1095062 |
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Reinaldo A. Weeks D.
rweeks@prensa.com
Cinco días después de hacer realidad su meta de cruzar el estrecho de Gibraltar, el nadador panameño César Barría pisó anoche su tierra natal, esbozando una amplia sonrisa de satisfacción y reiteró que su proeza se la dedicó “a todo Panamá”.
El nadador de 25 años, a quien le falta su pierna derecha, dijo estar agradecido a todo el país, y en especial a aquellas personas que lo apoyaron para alcanzar la hazaña de convertirse en el primer latinoamericano con algún tipo de discapacidad en cruzar el famoso estrecho que separa al continente europeo del africano.
Barría, que completó el trayecto de 17 kilómetros entre Punta Tarifa (España) y Punta Cires (Marruecos) en 4 horas 29 minutos, señaló que por ahora su próximo reto “será descansar y disfrutar de este momento”.
“Estoy muy feliz y contento de que la gente se haya identificado conmigo para lograr este sueño, y sobre todo del mensaje que les quise transmitir de que en la vida por más obstáculos que se nos presenten, podemos afrontarlor con valentía, coraje y mucha fe en Dios”, enfatizó.
El nadador, que de acuerdo a su entrenador Carlos González, renunció a los Juegos Paralímpicos de Beijing para concentrarse en su preparación de seis meses para afrontar este reto, también envió un saludo muy especial a sus coterráneos de la provincia de Colón.
GRAN RECIBIMIENTO
A su llegada anoche al país, Barría fue objeto de un majestuoso recibimiento por alrededor de 150 personas, entre las cuales estaban sus familiares y amistades.
También estuvieron presentes funcionarios del Instituto Panameño de Deportes y del Banco Towerbank, que fue uno de sus principales patrocinadores para llegar a cristalizar ese sueño.
Una estruendosa murga que no paró de tocar desde el momento en que Barría y sus acompañantes salieron del área de aduana dio la nota festiva al recibimiento, donde hubo pancartas, globos y pitos, al mejor estilo de un carnaval.
“La verdad es que estoy muy agradecido, ya que no esperaba un recibimiento de esta magnitud”, dijo el nadador a la batería de periodistas, fotógrafos y camarógrafos que lo rodeó para obtener sus declaraciones.
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