BUSCADOR
  Portada | Clasificados | Foros | Ediciones anteriores | Archivo | Suscripciones | Portadas PDF | Titulares por e-mail | Contáctenos
Panamá, jueves 25 de septiembre de 2008
 

DISTRIBUCIÓN DE LA RIQUEZA.

Un insulto de corazón

Víctor Camacho
opinion@prensa.com

A menudo escuchamos decir que Panamá es un paraíso, una maravilla mundial, la envidia de Latinoamérica y tierra de bondades. Pero, a pesar de que muchos comparten la idea, son pocos los que se atreven a aceptar lo que en realidad es este país: un verdadero circo. Nadie pone tan en evidencia este hecho como nuestra clase política.

Escuchar a nuestros políticos sin embargo nos deja con la interrogante de quiénes son en realidad los payasos de este triste circo, o ellos o nosotros. El desparpajo, el cinismo y la falta de reparo con la que hablan, asombran a cualquiera. Así pues, tenemos candidatos con manos limpias, pero incapaces de limpiar su propia casa. Si tanto les cuesta distanciarse de los que una vez hundieron helicópteros, guardaron plata en la nevera y lucraron con cuanto pudieron mientras gobernaron ¿qué podemos esperar, si llegan nuevamente al poder?

Tenemos candidatos que aparecen en TV batiendo mezcla y tratando de identificarse con Pablo Pueblo, diciendo que lo perdieron todo en el saqueo y tuvieron que empezar de cero, como si en Panamá (o en el Club Unión) nadie los conociera. Y lo peor, hablando de cambio cuando la mayoría de su entourage lo conforman los perdedores, legisladores con la mejor inasistencia y tránsfugas de los demás partidos, amén de uno que otro oportunista (que nunca falta). Los que te piden que los mires a la cara diciendo que nunca mintieron, pero que fueron los artífices del desastre que hoy tenemos. Recordemos que cuando Boris Yeltsin llegó al poder en Rusia lo primero que hizo (6 de noviembre de 1991) fue proscribir el Partido Comunista.

¿Qué poder tenía el PRD, después de la invasión que el nuevo gobierno no pudo hacer lo mismo? Y gracias a esto, el mejor número de nuestro querido circo Panamá. Cumpliendo con la ley hacen una declaración jurada ante notario admitiendo un patrimonio de 2 millones de balboas “como cualquier clase media” ¿? ¡Esto si que es una payasada! Para los payasos que no consideran esto un insulto, y como profesional (y catedrático de economía) me tomo la molestia de aclarar ciertas cosas.

Dejando de lado tecnicismos como la curva de Lorenz o la definición de Orchansky, en Estados Unidos se considera pobre a una familia de cuatro personas con un ingreso anual inferior a 21 mil 200 dólares. Se considera clase media, a los niveles de ingreso hasta los 100 mil dólares anuales, y clase alta, a cualquier ingreso que supere esta cifra. Esto por supuesto es en EU, la economía más grande del mundo. Pero seamos consecuentes y examinemos las cifras del Banco Mundial. Utilizando los niveles del 2007, el Banco Mundial considera pobre a un país cuyo ingreso per cápita es inferior a los 935 dólares anuales y un ingreso por encima de 11 mil 455 dólares anuales determina la clase alta.

Según las cifras del Conep, de los 600 mil asalariados registrados en la CSS que devengan mil dólares mensuales o menos, unos 440 mil laboran en la empresa privada y de estos, un 70% devenga salarios de 400 dólares o menos. Según el Banco Mundial, y nuestro Gobierno, estas personas no son pobres, por lo tanto, son “clase media”. Quizás exista quien no considere esto un insulto, pero si alguien me dice “tengo dos millones de dólares, como cualquier clase media”, yo le respondo ¡La tuya! (tu clase media), por aquello de las cochinas dudas. Y que siga el “fiesto”.

El autor es economista


© 2008. Corporación La Prensa. Derechos reservados.
 
 
 
© 2008. Corporación La Prensa. Derechos reservados.
Advertencia: Todo el contenido de www.prensa.com pertenece a Corporación La Prensa S.A. Razón por la cual, el material publicado no se puede reproducir, copiar o transmitir sin previa autorización por escrito de Corporación La Prensa S.A.
Le agradecemos su cooperación y sugerencias a internet@prensa.com y Servicio al Cliente.
En caso de necesitar mayor información accese a nuestra biblioteca digital o llámenos al 222-1222.
Corporación La Prensa: (507)222-1222
Apartado 0819-05620 El Dorado Ave. 12 de octubre, Hato Pintado Panamá, República de Panamá