KENIA. DERECHOS HUMANOS.
Acusan a la Policía de la muerte de 300 personas
La KNCHR recibe a diario llamadas de personas que dicen sentirse amenazadas por agentes de seguridad.
Ya ha habido denuncias similares, en 2007 se reveló que en cuatro meses policías mataron a 500 personas. NAIROBI, Kenia/EFE
La Comisión de Derechos Humanos de Kenia (KNCHR) acusó el martes a la Policía de ser responsable de la muerte de, al menos, 300 personas en el último año. “También hay más de 200 desaparecidos y cadáveres que no han podido ser identificados”, declaró el vicepresidente de la KNCHR, Hasan Omar Hasan, quien afirmó que su organización tiene “pruebas suficientes, entre testigos e informes forenses, que implican a la Policía en estas muertes”.
Hasan puntualizó: “La KNCHR recibe a diario llamadas de personas que dicen sentirse amenazadas por agentes de seguridad” y que los asesinatos y “otros actos de extrema brutalidad” han sido perpetrados por la Policía contra los llamados mungiki, miembros de una secta ilegal que extorsiona e impone su dominio en ciertas áreas de Kenia, especialmente en la capital, Nairobi.
De acuerdo con lo publicado por la comisión de derechos humanos keniana, estas células policiales han cambiado su manera de operar y utilizan métodos como la estrangulación o la mutilación “para hacer creer a la población que mungikis rivales se están matando entre ellos”. Esta no es la primera ocasión en la que la KNCHR denuncia a la Policía por las mismas razones, pues ya el 22 de octubre de 2007, un informe similar revelaba que en solo cuatro meses efectivos policiales habían matado a más de 500 personas en distintos suburbios de Nairobi.
Por entonces, el objetivo de los agentes también eran integrantes de la secta mungiki, que habían aumentado el ritmo de sus actividades y causaron decenas de muertes en la capital keniana. “Existen vínculos entre determinados grupúsculos de las fuerzas de seguridad, el Gobierno y los mungiki. Alianzas que utilizan en determinados momentos para extender sus áreas de poder”, según Omar Hasan.
Ningún representante de la Policía se ha pronunciado ante las nuevas acusaciones de la KNCHR. Eric Kiraithe, portavoz oficial de las fuerzas de seguridad, desmintió hace unos meses que los agentes tuviesen algo que ver con las muertes y aseveró: “Son las propias mafias las que se matan entre sí, sin intervención de la Policía”.
Los nexos entre los mungiki, de la etnia mayoritaria kikuyu, y algunas facciones del poder han sido denunciados por ONG y medios de comunicación locales e internacionales en numerosas ocasiones.
|