Tremendo lío en recorte final de preselección
Harmodio Arrocha Jr.
harrocha@prensa.com
OPINIÓN ISi hay una cualidad que sobresale en el timonel chiricano Alberto Macré es su carácter y lo disciplinado que es en su trabajo, por lo que no me hubiera resultado extraño si hubiese presentado su renuncia al frente de la selección nacional de béisbol mayor, después del alboroto que se formó ayer unas horas antes de darse a conocer el listado de los 22 peloteros que defenderán los colores patrios en el Premundial de Venezuela.
Desde que tomó las riendas del equipo nacional puso en claro cuáles serían las reglas del juego para los criollos, fue enérgico al señalar que habría un tiempo límite para esperar a los jugadores con experiencia en la pelota rentada estadounidense, argumentando que de esta forma evitaría que se alterara el proceso de preparación en su planificación y surgiera algún malestar entre los peloteros criollos como en efecto se dio ayer en los alrededores del estadio Remón Cantera de la ciudad de Aguadulce.
Y entiendo perfectamente la posición de Macré porque se trata de una planificación que se hizo en un corto tiempo para tratar de llevar un equipo trabajado (team work) y compacto en sus líneas de juego; pero no puede ser que de un día para otro se determine la incorporación de un jugador en el seleccionado nacional para obligar a los técnicos a adelantar el corte final de la preselección. Supuestamente el accidentado recorte de ayer se iba a hacer el viernes pero los peloteros criollos, se molestaron exigiendo que se definiera la selección nacional.
El autor es periodista.
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