UN ASUNTO CULTURAL. LEYES MÁS RÍGIDAS.
Ingenua realidad
En otros países, hoy se celebra el Día internacional de la ciudad sin automóviles, una iniciativa que no ha calado en Panamá, donde los ciclistas temen ser arrollados.
Rella Rosenshain
rrosenshain@prensa.com
Al notar que un carro transitaba llevando un remolque de lancha, el ciclista Franck Allays no halló mejor opción que hacerse a un lado de la calle que recorría en su bicicleta en el área de Curundu. Pero no contaba con caer en un hueco y fracturarse la clavícula. El carro con el remolque no se detuvo tras su caída, afirma.
Al celebrarse hoy el Día internacional de la ciudad sin automóviles en otros países, varios ciclistas reflexionan sobre esta actividad y deporte, que parece ser una utopía en Panamá.
En Panamá “la vida de un ciclista es un desastre”, expresa Allays, gerente encargado de Bicicletas Raly. Con la experiencia que ha ganado al practicar este deporte, sustenta que las calles panameñas fueron planificadas solo para los carros, pues no hay vías habilitadas para el deporte.
Montar bicicleta en la ciudad “es muy peligroso”, manifiesta Bryant Teale, presidente del grupo de ciclistas Boa Panamá, por lo que manejar en Costa del Este, Gamboa, el Parque Soberanía y otras áreas canaleras son algunas de las alternativas a las que acuden los aficionados al ciclismo de ruta. En la ciudad sienten que no tienen derechos, dice.
Esto, a pesar de que el Reglamento de Tránsito Vehicular reconoce la bicicleta como vehículo autorizado y norma su utilización en el artículo 152.
RAÍZ DEL PROBLEMA
“Aquí se piensa que el ciclista es un estorbo... Los carros no respetan”, opina Luis Cárdenas, quien practica el deporte. En tal sentido, su colega Herminio Arcia siente que la percepción de las personas externas al deporte es que los ciclistas son personas de “menos valía... Realmente no es así, la mayoría somos profesionales”, apunta.
Así mismo, Cárdenas aconseja que cuando un conductor se tope con un ciclista debe tratar de apartarse porque “es una persona” y, además, “se puede llevar una sorpresa cuando le toque la bicicleta y le responda que esta vale 10 mil dólares”.
Producto de la falta de cortesía del conductor, “que cree que la calle es solo de él”, se ha ocasionado el fallecimiento de varios ciclistas al momento de practicar el deporte. Por esto, Cárdenas y Arcia diseñaron una campaña que, con calcomanías de fondo amarillo, la silueta de un ciclista y la palabra “Respételo”, busca crear conciencia en el tema y desarrollar la cultura del ciclismo.
PROMOVIENDO INICIATIVAS
Aunque el proyecto de la cinta costera contempla un área de siete kilómetros, denominada “ciclovía”, Cárdenas advierte que no será explícitamente para practicar ciclismo. Una vía ciclística debe ser equivalente a una vía de carros, con una de ida y otra de vuelta, recalca Allays. “Ahí no tiene que haber nadie caminando... Ni cochecitos ni niños en patines”.
Sin embargo, la realidad actual es distinta. Según la arquitecta Raisa Banfield, directora ejecutiva del Centro de Incidencia Ambiental, parece que en el país se está edificando una ciudad que hace inversiones para favorecer el uso del vehículo, que toma prioridad sobre aceras y vías diseñadas para el transporte público, y las ciclovías son inexistentes.
Opina, además, que el Estado no tiene interés en mejorar los espacios públicos y que es primordial que individualmente se tomen medidas para evitar emisiones contaminantes de los vehículos.
Banfield recomienda minimizar el uso del automóvil si el destino no es muy lejano, o utilizar un mismo carro si varias personas piensan acudir a un mismo lugar. Apunta que caminar más sería una opción saludable para mantenerse en forma y cuidar el ambiente.
NORMAS DEL ART.152
CUIDADO - Transitar lo más cerca posible del borde derecho de la vía, tomando las debidas precauciones cuando pase un vehículo detenido o que avance en su mismo sentido.
OCUPAR ESPACIOS - Transitar solamente en los senderos especiales, cuando estos sean habilitados en vías públicas.
EN FILA - Transitar uno detrás de otro cuando lo hagan en grupo, excepto en los senderos o lugares especiales designados exclusivamente para su uso.
|