EZEQUIEL RODRÍGUEZ.
Un héroe anónimo para Panamá en las Olimpiadas
Actualmente es comisionado médico de la Federación Internacional de Esgrima.
Sufríamos el sesgo de los árbitros, conseguimos paso a paso que se respetara a Panamá. Los peldaños son ganados; en la alta competición no se regala nada”. Ezequiel Rodríguez Doctor y ex atleta
| CORTESÍA/E. Rodríguez |
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| EQUIPO. El doctor Ezequiel Rodríguez (Izq.), Yésika Jiménez y el entrenador de esgrima Julio González Tirador.1092978 |
Henry Cárdenas P.
hcardenas@prensa.com
Con la clasificación de Yésika Jiménez entre las 16 mejores esgrimistas en los pasados Juegos Olímpicos de Beijing, el deporte de la espada y el florete se ha convertido en una vitrina para demostrar que Panamá tiene material humano para hacer grandes cosas.
Pero, además del apoyo recibido por las autoridades locales y del esfuerzo propio de Jiménez, la hazaña alcanzada por ella tuvo una columna de soporte importante en el doctor Ezequiel Rodríguez.
Rodríguez es uno de esos héroes anónimos, cuya labor no se conoce en público, pero que sus resultados se reflejan en los gimnasios.
“El apoyo a Yésika fue el de despejarle a ella y a su entrenador todo obstáculo posible en el camino, para que pudieran concentrarse en lo suyo: entrenar, competir y ganar”, destacó Rodríguez, quien desde hace años reside en España.
El doctor Rodríguez fue una de las principales figuras de la esgrima panameña entre los años 1990 y 2000.
“Me encargué de coordinar sus viajes, campos de entrenamiento, compra de material, alojamiento, comida. En España le hice de sparring, mientras lo necesitó y psicólogo.
Habiendo competido a este nivel, ella y su generación saben que les abrí el camino en la alta competición internacional hasta hace ocho años. Los consejos fueron para que se atreviese a dar el siguiente paso de superación de nuestra esgrima”, afirmó.
Rodríguez es comisionado médico de la Federación Internacional de Esgrima desde hace ocho años, y en la cita de Beijing, por su trabajo, tuvo que disfrutar de lejos el logro de Jiménez porque a la hora de los combates no podía estar en la esquina panameña.
“Les puedo asegurar que problemas no faltaron; algunos fueron de conocimiento público, pues afectaron a toda la delegación panameña en Beijing, pero Julio González y Yésika Jiménez cumplieron con decisión y concentración con su cometido”.
De acuerdo con Ezequiel Rodríguez la llegada de Jiménez a Beijing fue la punta de lanza de la esgrima panameña, luego de años de sudor, lágrimas y valor desde los años 90.
Destacó que la lanza fue armada con el trabajo de muchos atletas y que su labor como atleta ganando en varios eventos de los Campeonatos del Mundo de Esgrima (1994, 1995 y 1997) contribuyó a abrir el camino para llegar hasta lo alcanzado por Jiménez.
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