OPCIONES POLÍTICAS.
El rumbo de los independientes
Javier De la Cruz Núñez
opinion@prensa.com
Para ser totalmente abierto, leo y escucho las diversas declaraciones de los ahora, oficialmente escogidos, candidatos a la Presidencia de la República. Nuestra categoría de independientes nos lleva la mayoría de las veces a escuchar con una verdadera luz de esperanza, las declaraciones de cada cual, buscando encontrar, en lo que ellos definen como propuestas, algún comentario, sugerencia o idea que nos brinde la confianza de entender que vale la pena seguir invirtiendo tiempo en leerlos y escucharlos.
Hasta ahora, sin entrar en detalle de tal o cual, solo he logrado escuchar frases como “educación de calidad para todos los panameños”, “combatir la pobreza y el desempleo”, “brindar un transporte digno para el pueblo”, “seguridad en las calles” y otras que para, ser honesto, rayan en la demagogia por su falta de profundidad y detalle.
Como panameño me entristece ver cómo los candidatos invierten neuronas y dinero por demostrar que su pasado no es tan malo (ya conocemos ese pasado y sabremos decidir si afecta su futuro –Sra. Balbina–); por demostrar que no han participado de los gobiernos anteriores (demostrando así que no se reconocen los errores de quienes gobernarán con él, por ser de mismo colectivo político –señor Varela–); hablar de todos los temas nacionales, con propuestas debo reconocer, pero evadir con destreza el tema del salario mínimo (solo porque su incidencia directa lo afectaría como empresario –señor Martinelli–); y de pasársela mencionando en su campaña lo malo que pueden llegar a ser los demás (intente hablarme de sus propuestas, aún guardo la esperanza que las mencione, eso es lo que gana votos –señor Endara–).
Detrás de estos señores, seguirán otros que llegarán a la Asamblea Nacional a escuchar qué decide la bancada para poder saber qué votar en cada Proyecto de Ley (ojalá y tuvieran criterio para escoger lo que mejor les parece a cada uno), y a una Corte Suprema que ha mejorado, pero que aún le falta un mundo para brindarnos la confianza a todos.
Nosotros, los independientes, daremos nuestro voto a quién intente convencernos –con números y detalles–, de que sus propuestas son reales y factibles; que se dirigen a solucionar los principales problemas de nuestra sociedad. Al candidato que logré eso, al menos yo, le daré mi confianza total, para ser nuestro Presidente
El autor es ingeniero civil
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