PREVISIONES.GOBIERNO DESCARTA QUE EL PAÍS SE AFECTE CON CRISIS DE EU.
Brasil ratifica optimismo sobre la economía
Ministro de Economía reconoce que caída de Lehman Brothers es una de las mayores del capitalismo.
El país, considerado una potencia económica, tiene reservas internacionales por 200 mil millones de dólares.
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| LÍDERES. El presidente Luiz Inácio ‘Lula’ da Silva y Guido Mántega, ministro de Hacienda.1089934 |
RÍO DE JANEIRO, Brasil/EFE
El Gobierno de Brasil ratificó ayer su optimismo en el futuro de la economía nacional y subrayó que el país no se verá afectado por la crisis financiera ni por la quiebra de grandes bancos de Estados Unidos.
“El Gobierno está apostando a una continuación del ciclo del crecimiento, a pesar de los pesares” y de la crisis financiera internacional, manifestó el ministro de Hacienda, Guido Mántega, en una conferencia que dio ayer en Sao Paulo.
Mántega admitió que la crisis financiera que ha derrumbado a gigantes bancarios de escala mundial como Lehman Brothers, que ayer se declaró en quiebra, es “fuerte y una de las mayores del mundo capitalista en las últimas décadas”.
Pero “el problema es allá, no es aquí” y, por primera vez desde 1929 (cuando se desató la Gran Depresión en Estados Unidos), una crisis no afectará a Brasil, insistió el ministro.
“Brasil ya estaría de rodillas en otras circunstancias y con todos sus indicadores reculando. Pero hay cierta seguridad y creo que el ciclo de crecimiento va a continuar”, agregó.
Destacó que Brasil cuenta con reservas internacionales por unos 200 mil millones de dólares y los especialistas lo consideran una potencia económica.
“Una de las cosas que verificamos es que Brasil es más sólido y robusto, y estamos discutiendo si el crecimiento (del Producto Interior Bruto de este año) va a ser de 5% o de 5.5%”, dijo Mántega.
El ministro alabó “los fundamentos fiscales y monetarios” de Brasil, al afirmar que la inflación deberá terminar 2008 dentro de la meta oficial del 4.5% anual, con un margen de tolerancia de dos puntos porcentuales, hasta un máximo del 6.5%.
“Lo máximo que puede suceder es la disminución de la financiación externa y la menor recaudación por exportaciones”, sostuvo en su intervención durante un foro organizado por la Escuela de Economía de Sao Paulo y la Fundación Getulio Vargas.
Pero, a pesar del optimismo oficial, los mercados financieros de Brasil se han hundido por la crisis, con una fuerte baja de la bolsa de valores de Sao Paulo, que ha perdido más del 21% de su capitalización en lo que va de año y ayer caía más del 4%.
El real brasileño perdía ayer cerca del 1% en la cotización frente al dólar, al tiempo que los inversionistas extranjeros huyen de posiciones de riesgo para refugiarse en valores más firmes como el oro.
La bolsa, así como la economía de Brasil, depende de empresas con intereses en productos básicos y materias primas.
Los precios de estos bienes caen en picada en los mercados mundiales, en medio de la crisis y del miedo a una recesión global, arrastrando las cotizaciones de empresas del sector.
Mántega atribuyó este movimiento a un “natural nerviosismo” del mercado y dijo esperar que esa coyuntura pase pronto.
“Si hay un lugar en el que las empresas todavía pueden ganar dinero, es en Brasil”, proclamó.
Más temprano, el presidente Luiz Inácio Lula da Silva dijo en su programa semanal de radio que está convencido de que Brasil no dejará de crecer, pues ya encontró “su propio destino”, sustentado por su demanda interna.
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