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Cine. En la actualidad hay tres películas independientes presentándose Panamá.
Oferta fílmica en tiempo real
El público va a las salas para divertirse. Eso lo aleja del otro cine que refleja realidades más concretas.
Mientras aumentan las películas livianas, disminuyen las producciones vinculadas con la enseñanza.
| Cortesía/20th Century Fox |
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| EXCEPCIÓN. La mexicana ‘La misma Luna’ es una de las tres películas independientes que se presentan actualmente en las salas nacionales.1088910 |
Daniel Domínguez Z.
ddomingu@prensa.com
El cine comercial de Hollywood es un virus que invade a la oferta fílmica de Panamá. El consuelo, si cabe, es que este fenómeno ocurre en toda América Latina. ¿Por qué? Tome nota.
“El sistema de las distribuidoras-productoras de Hollywood entrega las copias a muy bajos costos para los distribuidores locales, garantizando la taquilla. La película se paga con el mercado de Estados Unidos (EU), así que lo que se recaude fuera de sus fronteras es ganancia. Los cines no programan otro tipo de películas para no perder dinero”, indica Luis Romero, director ejecutivo de Centro de Imagen y Sonido.
Para Luis Pacheco, presidente de la Asociación Cinematográfica de Panamá, el ojo del huracán está en la distribución. “Los estudios efectúan inversiones multimillonarias para promocionar sus títulos, tienen una trayectoria de 90 años en la industria, con una estructura bien montada y de difícil competencia”.
Aunque el panorama parece desértico, hay esperanzas. Este fin de semana se estrenó el drama Una tropa de elite (Brasil) y su argumento gira en torno al abuso policial en Río de Janeiro. También aterrizó en el istmo la comedia de acción Ladrón que roba ladrón (EU), que cuestiona esos anuncios de televisión donde una misma medicina te cura desde la calvicie hasta la obesidad. Y aún se proyecta La misma luna (México), sobre lo difícil que es alcanzar el sueño americano cuando eres un inmigrante ilegal.
Tres títulos alternativos. Esto se da porque la temporada veraniega cinematográfica terminó en EU y el depósito de películas hechas de palomitas de maíz quedó vacío.
“La idea es aprovechar que estas películas se defiendan sin tener cintas grandes que las opaquen”, explica Heriberto Torres, gerente de mercadeo de la 20th Century Fox.
La misma Luna funcionó. Desde su estreno el pasado 29 de agosto ha convocado a 14 mil panameños. “Es una cifra impresionante y eso que había copias piratas en la calle. Otro ejemplo, El amor en los tiempos de cólera la vieron aquí 21 mil personas.
Aunque Alexandra Schjelderup, promotora cultural, apunta que los “distribuidoras y exhibidores se han roto las narices con películas del buen cine internacional, la más reciente fue la premiada La vida de los otros (Alemania), que perdió todo el dinero del mundo en Panamá”.
¿Qué hacer? Es un asunto de matemática pura para Luis Pacheco. “Entre más gente vea nuestro cine, será rentable para las salas proyectar estas películas. En España, México, Argentina, Colombia, y actualmente Panamá, han concretado cuotas de pantalla en las legislaciones sobre la materia, para que el público vea nuestras propias historias”.
Sonría porque hay otra buena noticia. Dentro de tres semanas Cinépolis abrirá una sala diferente. “Arrancará con títulos de Israel, Irán, Dinamarca, México y EU independiente”, revela Alexandra Schjelderup.
Para Schjelderup hay dos desafíos: “encontrar cómo tener informado al mercado que consume este cine; y convencer al público que solo consume cine comercial que negarse a ver estas películas, es como resignarse a comer en un solo restaurante el resto de la vida”.
La siempre útil formación para crear un público
“Una actividad que ha funcionado en la formación de espectadores de buen cine, es la creación de cineclubes. Hay que promover el cine en los centros culturales, los cafés y las universidades. Muchos países latinoamericanos tienen una red de cineclubistas en organizaciones, escuelas y barrios, que llevan otra oferta cinematográfica sin costos, lo que permite acercar a comunidades pobres y de poco acceso al cine”, anota Luis Romero, director ejecutivo de Centro de Imagen y Sonido (Cimas).
Precisamente, Cimas cuenta con más de 6 mil títulos de películas clásicas y alternativas.
Está habilitando cabinas de visionado, tiene un proyecto de cineclubes y realizará convenios con universidades del país para que el público vea un cine no comercial.
Por otro lado, una iniciativa que ha dado resultados positivos, es el curso de apreciación de cine que organiza Enredarte, cuya séptima versión finalizó el pasado 30 de agosto en los Cines Alhambra de Vía España, y que recibió el auspicio de la Embajada de España.
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