PUERTO CAIMITO. LA VIDA FUERA DEL MAR.
La tregua de los trasmallos
Los pescadores encontraron una alternativa en la búsqueda de hierro en el fondo del mar. La ARAP decretó la última veda del año, que va del 11 de septiembre hasta el 11 de octubre.
| LA PRENSA/Noriel Gutiérrez |
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| SOLEDAD. En Puerto Caimito reina la calma por estos tres meses, cuando por veda los pescadores no van a alta mar. 1088756 |
Mileika Bernal
mbernal@prensa.com
La desolación en Puerto Caimito en el distrito de La Chorrera se siente y se ve. La principal actividad del lugar es la pesca, pero los tres meses de veda del camarón, que decretó la Autoridad de los Recursos Acuáticos de Panamá (ARAP), hacen que busquen otros oficios para ganarse el sustento.
“Hay que ahorrar cuando la cosa está buena”, repite Alexis González, porque durante la veda es poco lo que se consigue, hay que hacer de todo.
Alexis no abandona la sonrisa, mientras él y sus compañeros de faena bajan, cortan y ubican un montón de hierro oxidado que consiguieron en el fondo del mar. Ellos cambian -en este tiempo- las mallas por el tanque de acetileno.
“Vamos hasta la isla de Otoque a buscar hierro para vender, llevamos acetileno para cortarlo” , dijo.
“Acabamos de llegar de la isla donde pasamos la noche varados en el mar, un daño en la embarcación no nos permitió regresar a tierra, pero valió la pena, conseguimos hierro y eso deja buena ganancia, entre 50 y 60 dólares diarios”, dijo.
El grupo de pescadores de Puerto Caimito cambia la pesca del camarón, por la búsqueda de hierro mar adentro. También hacen trabajos de albañilería. Y el tiempo que les queda libre juegan fútbol con los amigos, relata Alexis.
Orlando Vega es el capitán de la lancha “Niño José”, él se atreve a asegurar que buscando metales gana buen dinero y que la situación se pone tan dura en los meses de veda que hay que hacer cualquier cosa.
Vega dice que la mayoría de ellos tiene familia y cuando los hijos tienen hambre no se les puede explicar que estamos en veda, hay que poner el plato en la mesa y punto.
Este hombre curtido por el sol, también sabe de albañilería y cuando no hay otra cosa, trabaja en eso, relata.
Del trabajo en el mar viven casi todas las familias que residen en Puerto Caimito. Un sitio donde siempre hay movimiento y venta. Es natural ver a los foráneos por el lugar en busca de marisco fresco.
Pero por estos días la realidad cambia, lo común es ver a los lugareños por las calles y en el parque. Hombres tostados por el sol, que dejaron la pesca a la que le dedican días y noches en alta mar y a los niños de cuerpos fornidos que deambulan por la playa.
Alexis dice que es una temporada dura, “pero en Puerto Caimito siempre tenemos una opción para llevar el sustento, solo hay que ser ingenioso y trabajador”.
Orlando piensa igual que Alexis, en estos tiempos hay que hacer de todo, pero honradamente.
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| HIERRO. Encontrar hierro en el fondo del mar les permite ganar el sustento, mientras la pesca está prohibida. |
SIN OFICIO. Por los tres meses de veda las embarcaciones se mantienen en la orilla del mar. |
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