TAL CUAL
CHICLES. Fueron las primarias más grandes del país; lo más cercano a una elección general. Ahora todos se alinearán con la que ganó. Los que sí se pasaron el día revoloteando alrededor de Balbina Herrera, fueron Hugo Torrijos, Héctor Alemán, Severino Mejía y Samuel Buitrago, así como los ex ministros Alejandro Ferrer, Ubaldino Real, Olga Gólcher, Juan Bosco Bernal, Mitchel Doens y Pachi Cárdenas. Pero nada como Graciela Dixon. La ex magistrada no se separó de Herrera, ni para ir al baño. No entró con ella a la urna, pero casi. Eso no tiene nada de malo. Lo malo sería que después Herrera la nombre magistrada.
¿RELEVO? El de ayer fue un día de altibajos para el sector transportista. Perdieron a uno de los suyos –Franz baja-bragueta Wever no se reeligió–, pero el dirigente de la Canatra, Luis Rodríguez, salió electo en el 8-9. Ojalá el segundo no sea la edición corregida del primero.
INVITADO. Ricardo Martinelli regresó el sábado de Minnesota, donde asistió a la convención republicana. Dice él que se sentó –gracias a los contactos de Jimmy Papadimitreou– dos filas detrás de Sarah Palin y Cindy McCain. A ver si aprende cómo se elige a los candidatos presidenciales, porque en el partido de él eso no sucede.
Mónica Palm
mpalm@prensa.com
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