|
ELECCIONES. EL PRD ESCOGE hoy A SU CANDIDATO PRESIDENCIAL.
Una primaria de alta intensidad
Balbina Herrera y Juan Carlos Navarro figuran como los candidatos con mayores opciones de triunfo.
Analistas, como Edwin Cabrera, dicen que está en juego la famosa ‘unidad monolítica’ del PRD.
Leonardo Flores
lflores@prensa.com
El Partido Revolucionario Democrático (PRD) escoge hoy a su candidato presidencial con el que busca permanecer cinco años más en el Palacio de Las Garzas, y romper con la alternancia en el poder de los últimos 18 años con el Partido Panameñista.
La ex ministra de Vivienda Balbina Herrera y el alcalde capitalino, Juan Carlos Navarro, son los precandidatos con más opciones de triunfo, según se desprende de la última encuesta de Unimer para este diario. Muy por debajo, según las mediciones de preferencia, está el ex ministro de Desarrollo Agropecuario Laurentino Cortizo.
En total, son 13 los aspirantes que buscan hoy convertirse en el abanderado del partido gobernante y enfrentar a Juan Carlos Varela, del Partido Panameñista; Ricardo Martinelli, de Cambio Democrático y Unión Patriótica; y a Guillermo Endara, de Vanguardia Moral de la Patria.
Otros 2 mil 933 perredistas se disputarán los cargos principales a diputados, alcaldes, representantes de corregimiento y concejales en todo el país.
Serán 669 mil 473 miembros del colectivo más grande del país los que tendrán la oportunidad de votar, hoy, en la primaria para escoger a sus candidatos a puestos de elección popular. Para ello se han instalado 2 mil 54 mesas en todo el país.
Es una elección en la que, según el analista político Edwin Cabrera, está en juego la famosa “unidad monolítica” del colectivo oficialista. “Eso no significa que el partido se va a dividir, pero sí van a quedar serias fisuras”, dijo.
Cabrera también destacó que es la primera vez en la historia reciente del PRD, que ese colectivo se somete a una primaria de tanta intensidad. “Creo que el domingo va a influir mucho la personalidad de los contrincantes. Los resultados dependerán de la popularidad frente a la organización”, puntualizó.
Mensajes agresivos
La campaña estuvo cargada de reproches, desmentidos, desafíos, advertencias, y hasta censura de cuñas televisivas.
La polémica más fuerte se registró luego de que los asesores de Herrera solicitaron a la Fiscalía Electoral la suspensión de una cuña de su adversario Navarro, por utilizar su imagen sin autorización, petición que fue acogida por los magistrados del Tribunal Electoral.
En la propaganda, el equipo de campaña de Navarro utilizaba una imagen de Herrera, antes de que anunciara su precandidatura a la Presidencia de la República, en la que pedía el voto para el actual alcalde capitalino.
Desde entonces, Navarro acentúo sus críticas contra Herrera, a quien acusó de atentar contra la libertad de expresión y el derecho de los ciudadanos a conocer a sus aspirantes, e incluso de no cumplir su palabra. Tras la censura, Navarro modificó la cuña y colocó un cuadro negro sobre la imagen de Herrera.
Reviven el pasado
Personajes del pasado y vinculados al PRD se han tomado las campañas de los aspirantes presidenciales. Herrera y Navarro rememoran en sus discursos la figura del general Omar Torrijos Herrera. Sin embargo, otras figuras como la de Manuel Antonio Noriega, gravitan en el ambiente.
La campaña de Navarro tiene un anuncio político pagado en el que dice que Herrera evadió las preguntas realizadas, sobre su vinculación con Noriega, durante el debate televisivo que realizó TVN Canal 2 el pasado domingo 17 de agosto.
ENFOQUE
Se cierra un ciclo electoral
Yahir Leis Alvarado
panorama@prensa.com
OPINIÓN I Culmina una etapa de participación política ciudadana cuya agenda no se mantuvo circunscrita en las esferas eminentemente partidarias como la militancia o el liderazgo per se. El PRD es el partido con más adherentes y con mayor tiempo en el poder. Este hecho convirtió sus primarias en un proceso de selección que ha trascendido las fronteras del colectivo político hacia el plano de nuestra realidad nacional.
Este período de primarias constituyó, para muchos, el ensayo de unas virtuales elecciones presidenciales, poniéndose nombre y apellido a los contendientes de las elecciones presidenciales y demás cargos de elección popular, salvo por los candidatos independientes. Hemos observado que el desarrollo creciente de los procesos democráticos internos, abre el compás para el debate de temas que deben formar parte de una agenda de Estado, y no de simples compromisos de campaña que se trasladan a una agenda de gobierno.
Las personas exigen coherencia en la identificación, propuestas y soluciones de los grandes temas nacionales. Pese a que muchos votaron por disciplina partidaria o fidelidad a una corriente o rama del partido, gran parte del electorado joven votó a favor de quien consideraban el o la más capaz. En las primarias se reafirma, cada vez más, el papel que la legitimidad ocupa en el rejuego del poder. Pero la figura, por sí sola, no es suficiente.
El autor es politólogo
|