BUSCADOR
  Portada | Clasificados | Foros | Ediciones anteriores | Archivo | Suscripciones | Portadas PDF | Titulares por e-mail | Contáctenos
Panamá, jueves 28 de agosto de 2008
 

BENEFICIOS PARA POCOS.

A la patria no se le ponen condiciones

Guillermo Roca Rivas
opinion@prensa.com

La renuencia, el egoísmo, las ambiciones y la incoherencia entre algunos políticos ponen de manifiesto la intención de poner condiciones a la patria. De ser así, entonces, no le pidan a la población de manera hipócrita el voto popular. Ya se observan en el ambiente político las reacciones y las renuencias entre los partidos y sus líderes, cuando se les pide una gota de sacrificio con miras de unas posibles alianzas en aras del bienestar de la patria.

El panorama político en Panamá está en plena efervescencia en la tarea de constituir posibles alianzas de partidos como única alternativa de alcanzar el poder en 2009. Ninguno de los partidos se siente autosuficiente para competir por su propia cuenta en el próximo torneo electoral. Por lo tanto, se maneja la formación de posibles alianzas, no importa con quién sea.

La incertidumbre entre los partidos es tan grande, que ni siquiera el PRD, como partido oficial, con todas las ventajas y con una membresía mayor de 500 mil adherentes registrados puede garantizar el triunfo, debido al descontento que hay entre sus miembros por la falta de atención y respuestas a lo largo de la presente administración.

A lo anterior se deben sumar a los tantos arrepentidos, que todavía están esperando que se cumplan las cacareadas promesas de eliminar la inseguridad ciudadana, los crímenes, la corrupción en todos los estamentos de la sociedad, los robos y asaltos, las protestas callejeras, los tranques de calles, los conatos de huelgas, el flagelo de la pobreza y, lo peor, el tráfico de influencias entre los que forman las castas burocráticas dentro del partido y del mismo gobierno.

Igual sucede con los partidos de la oposición, que cuando fueron gobierno mantuvieron la misma conducta de aprovecharse y mentirle a la patria y a sus seguidores de manera hipócrita. Hoy, sin ningún escrúpulo, buscan a los disidentes que antes menospreciaron para reorganizar sus cuadros a fin de alcanzar sus acostumbrados anhelos.

Algunos imponen condiciones a la patria, en base a la incoherencia, el egoísmo, a las ambiciones personales, creyéndose más que los demás.

En base a la conducta de los políticos de ayer y de hoy, es que los ciudadanos preguntan ¿de qué le sirve a la patria, a los miembros de la clases media y pobre que gane la oposición o el gobierno, cuando todos sabemos –como es costumbre– que gane quien gane todo quedará igual? Es un hecho que los privilegios, canonjías y beneficios que le extraen a la patria, siguen siendo para los que manejan el poder sociopolítico y económico.

Al pueblo solamente le queda apañar las migajas que sobran de los banquetes de las burocracias y de los gobiernos de turno. Estamos cansados de observar cómo, cada cinco años, los gobiernos convierten a la nación en una especie de carroña pública, donde los políticos tradicionales hacen las veces de buitres para ver cuál saca más provecho de la presa.

Le pido perdón a la patria por esta rústica y penosa comparación, pero no a los buitres que la rodean. Dicho de otra forma, los políticos en sus períodos de gobierno convierten a la nación en una especie de hacienda privada y al Estado en el centro de sus operaciones. Es por eso que observamos la multiplicación de tantos candidatos que aspiran a algún puesto de elección y reelección popular para el próximo torneo electoral. A algunos de esos tantos los anima el deseo de servir con respeto y honestidad, pero otros aspiran a llegar para servirse del botín patriótico, no importa si tienen la capacidad moral y la responsabilidad para desempeñar el cargo como un ejemplo para la historia.

También hemos visto en Panamá las leyes, el castigo y las injusticias se han hecho solo para los hijos de la cocinera, para las clases marginadas y el pueblo común, mientras que a los miembros de las clases privilegiadas –por el solo hecho de pertenecer al clan político, social, económico y familiar– las leyes y la justicia nunca los alcanzan, no importa si son de la oposición o del Gobierno.

Hay candidatos que hoy invocan a Dios y a la patria para conseguir sus aspiraciones, pero después de complacidos no les importa las súplicas y el irrespeto a sus superiores. ¡Por misericordia y caridad!, le imploramos a la alianza ganadora del poder en el próximo torneo electoral, que se ponga al servicio de la nación con la visión de que a la patria y a Dios no se les ponen condiciones.

No olvidemos, en ningún momento, que de la conducta de cada quien depende el futuro de la nación, de lo contrario un desafuero administrativo pudiera producir una inminente explosión social que aprovecharían las doctrinas y corrientes ajenas a la democracia, con lo que corremos el peligro de crear un caos político que después tendríamos que lamentar todos los panameños.

El autor es empresario

© 2008. Corporación La Prensa. Derechos reservados.
 
 
 
© 2008. Corporación La Prensa. Derechos reservados.
Advertencia: Todo el contenido de www.prensa.com pertenece a Corporación La Prensa S.A. Razón por la cual, el material publicado no se puede reproducir, copiar o transmitir sin previa autorización por escrito de Corporación La Prensa S.A.
Le agradecemos su cooperación y sugerencias a internet@prensa.com y Servicio al Cliente.
En caso de necesitar mayor información accese a nuestra biblioteca digital o llámenos al 222-1222.
Corporación La Prensa: (507)222-1222
Apartado 0819-05620 El Dorado Ave. 12 de octubre, Hato Pintado Panamá, República de Panamá