CUQUITIPS.
Consejos curiosos
1079902 Las recetas que seleccionamos hoy son sofisticadas y perfectas para degustar en pequeños bocados. Usted puede complementar el menú con una porción adicional de carne, mariscos o pescado, una selección de entradas varias, y por supuesto una opción más de postre, como fruta fresca.
Fresas bañadas en crema dulce. Estas fresas frescas son deliciosas bañadas en un poco de crema dulce. Usted puede batir una crema y saborizar con azúcar y esencias para una opción deliciosa y liviana.
Del agua de rosas y otros perfumes. Hay una infinidad de esencias que se usan para dar sabor y olor a nuestras comidas. La vainilla, que proviene de la vaina de una orquídea, la almendra, y por supuesto las rosas se destilan y maceran para capturar sus aromas en potentes concentrados, llamados extractos. Un poquito de cada uno basta para dar un carácter diferente y especial tanto a platos salados, como dulces.
El roquefort. Está hecho exclusivamente con leche de ovejas, de la raza Lacaune, las únicas que se adaptaron a las variables condiciones climáticas de la región de Causses en las planicies alrededor de la ciudad de Roquefort-sur-Soulzon, Francia. Obtuvo su denominación de origen en 1925. Aún en nuestros días, este queso se añeja en las mismas cavernas donde se ha madurado desde 1411, cuando el rey Carlos VI le concedió derechos exclusivos para su manufactura a la ciudad de Roquefort. Allí, reposando un mínimo de cuatro meses, adquiere sus características vetas azules-verdosas. El verdadero queso roquefort es extremadamente valioso, pues existen muy pocos productores certificados. Su sabor es robusto, al igual que su olor y su textura suave y cremosa.
Lascas de queso parmesano. El parmesano es un queso de pasta dura producido con leche de vaca y añejado de 24 a 36 meses. El tiempo de añejado afecta la textura y sabor del queso, siendo más duros los más añejos. En Panamá se consigue por cuña en algunos supermercados y tiendas especializadas. Su precio varía según la calidad y el tamaño de la cuña. Para partirlo en lascas, sujételo firmemente mientras corta usando un pelador de papas.
|