ARTRITIS. TESTIMONIOS Y TRATAMIENTOS.
Terapias biológicas
Son productos biológicos las vacunas, los sueros de origen humano y animal, los alergenos y productos biotecnológicos.
El Decreto Ejecutivo 178 del 12 de julio de 2001 reglamenta el registro sanitario de productos biológicos y biotecnológicos.
Diana N. González
digonzalez@prensa.com
Cuando María Martínez, de 71 años, describe las secuelas físicas y emocionales que le causó la artritis reumatoidea desde su infancia, se queda casi sin palabras. Ha sido una experiencia muy difícil para ella y sus cinco hijos.
En sus brazos, manos y piernas se evidencian los estragos que le dejó de este padecimiento incurable y progresivo. En el pasado, en Panamá la terapia biológica o los medicamentos que retardaran el curso de la artritis, era un tema desconocido. Solo contaba con fármacos para apaciguar el dolor y la inflamación en sus articulaciones.
Su hija, Enma Pinzón de Torres (que heredó la artritis), menciona que ha tenido la “dicha” de usar medicamentos biológicos, disponibles en la Caja de Seguro Social (CSS).
En el caso de Enma de Torres, ella se inyecta cada tres días etanercet (luego de tres días de descanso). Lleva casi un año con este tratamiento médico con buenos resultados, opina.
Este, además de aliviar su dolor, le ha controlado las deformidades en sus brazos, manos y pies, y ha elevado su calidad de vida, junto a su esposo e hijos.
Por ahora, su único temor es que su hija también herede la artritis reumatoidea, una enfermedad que ella cataloga como “caótica y difícil de aceptar”.
AVANCE MÉDICO
La terapia biológica consiste en la administración de medicamentos desarrollados por biotecnología, ingeniería molecular o recombinación genética, basada principalmente en anticuerpos (proteínas) monocionales, que sirve para aumentar o disminuir la función de ciertas sustancias en el cuerpo.
Según explica el reumatólogo Edgardo González, estos tratamientos estimulan y restauran la capacidad del sistema inmunitario para luchar contra el cáncer, las infecciones y otras enfermedades.
La terapia biológica en reumatología está dirigida a células específicas del sistema inmunológico, como las células B (rituximab) o células T (abatacept), que también están implicadas en la producción de anticuerpos y en la respuesta inflamatoria en muchas enfermedades, principalmente de naturaleza autoinmune como la artritis, pero cuyo uso se ha ampliado a otras patologías.
Estudios científicos han demostrado la utilidad de estos fármacos de manera temprana, es decir, durante los primeros años de la enfermedad cuando el paciente ha fallado en responder a medicamentos convencionales, como el metotrexate o leflunomide, o en quienes, por las características iniciales de su enfermedad implican que tendrá un curso más severo o agresivo, enfatiza el reumatólogo.
Pese a las ventajas que esta terapia ofrece a los pacientes, “no todos los enfermos tienen ese beneficio debido a ciertas condiciones en el sistema de suministro de la CSS”, dice Pinzón de Torres, quien como miembro de la Fundación de Artritis Reumatoidea de Panamá ha enviado notas a las autoridades de salud para que otros pacientes reciban los medicamentos.
VEA Uso medido de fármacos
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