MEDITIPS
Carlos Rettally
vivir+@prensa.com
Tengo 28 años y hace 5 años sufro de cuadros recurrentes de infección de la garganta por la cuales recibo antibióticos 3 ó 4 veces por año. Hace tres meses, al terminar los antibióticos, me empezó una diarrea que no ha parado hasta la fecha. Múltiples intervenciones han fallado y estoy desesperada.
¿Qué tengo? Muy probablemente estás padeciendo de una colitis asociada a antibióticos, específicamente un cuadro causado por una bacteria llamada Clostridium difficile.
¿Por qué ocurre? Hay muchos antibióticos que causan diarrea como efecto adverso, el cual desaparece al suspender el medicamento. Sin embargo, en algunas circunstancias los antibióticos específicos (clindamicina, penicilina, cefalosporina, quinolonas y otras) pueden favorecer la colonización del intestino por esta bacteria, la cual produce esporas productoras de toxinas dañinas para el intestino grueso. Esta situación ocurre con mayor frecuencia en pacientes de edad avanzada, muy enfermos o que tienen pobres mecanismos de defensa.
¿Cómo se diagnostica? La historia de exposición en los últimos meses a antibióticos es una clave importante para sospechar de esta entidad en todo paciente con diarrea. Adicionalmente, se puede notar mucosidad en las heces, pérdida de peso, náuseas y dolor en la parte baja del vientre. En las heces se puede detectar, mediante pruebas específicas, la presencia de la toxina producida por la bacteria. En casos en los que hay duda en relación al diagnóstico, se puede realizar un estudio endoscópico del colon distal, donde se puede ver una especie de membrana purulenta cubriendo en parches la mucosa colónica, por lo que a la entidad se le conoce como colitis pseudomembranosa.
En el próximo número estaremos discutiendo el tratamiento de esta colitis.
(Esta columna no pretende hacer diagnósticos o tratamientos. Consulte con su médico de cabecera si lo aquí expresado se aplica a su caso).
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