TAL CUAL
DOBLE DISCURSO. Una semana después de que el Tribunal Electoral –a pedido de Balbina Herrera– censurara una cuña de Juan Carlos Navarro, porque este utilizó la “imagen” de la precandidata sin su consentimiento, ella misma agarró un retrato de Irving Saladino para ilustrar un aviso en que “felicita” al campeón olímpico por su triunfo en Beijing. ¿Acaso habló con Saladino para pedirle permiso? Pues no: el padre del deportista aclaró que nadie autorizó que usaran a su hijo en la promoción de candidaturas mezquinas. Quiere que le protejan su imagen, pero ella sí usa las ajenas. Le gusta hablar de las peras, con la boca llena de ellas.
ENIGMA. Martín Torrijos mandó el avión presidencial a Washington, para recoger a Irving Saladino y traerlo de vuelta a casa. ¿No es ese el mismo avión cuya avería fue la causante de que Torrijos no viajara a la toma de posesión de Leonel Fernández en República Dominicana?
ADVENEDIZOS. Los miembros del Consejo Municipal de Panamá decidieron entregar las “llaves” de la ciudad a Saladino. Esta gente es capaz de hacer lo que sea, con tal de tomarse la foto con el campeón. ¿Dónde estaban hace cuatro años, cuando Saladino pedía ayuda a gritos para entrenarse y sobresalir en el deporte?
Mónica Palm
mpalm@prensa.com
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