BUSCADOR
  Portada | Clasificados | Foros | Ediciones anteriores | Archivo | Suscripciones | Portadas PDF | Titulares por e-mail | Contáctenos
Panamá, lunes 18 de agosto de 2008
 

SERVICIO de taxi. continúan las peripecias en la calle.

Cruzando el Niágara en bicicleta

Ni conductores ni usuarios entienden las nuevas tarifas por zonas y sectores del servicio de taxi.

Pese a los nuevos precios, el servicio sigue negándose. El precio de la gasolina y los tranques hacen mancuerna.

1075944Melissa Novoa
Álvaro Ávila
panorama@prensa.com

Chester Schossow tiene más de media hora tratando de que lo lleven de Parque Lefevre a Río Abajo. Son corregimientos vecinos y Schossow solo quiere que lo transporten un par de cuadras, pero ni el bastón que usa para asegurar sus pasos ni sus canas apiadan a los taxistas.

“Ningún taxi se detiene”, protesta el hombre, ya de mal humor. No sabe que ya comenzaron a cobrarse nuevas tarifas por el servicio, pero asegura que hasta donde él va solo deben cobrarle un dólar.

Con la entrada en vigor de las nuevas tarifas la semana pasada –tras más de 20 años de permanecer inalterables– se esperaba que el servicio sufriera un cambio, pero en las calles todo parece seguir igual: los taxistas quieren ahora cobrar más –y lo pueden hacer, por ley–, pero los usuarios siguen quejándose del mal servicio que ahora, para colmo, les cuesta más.

Plaza Las Colinas, Paraíso, distrito de San Miguelito. Tres mujeres están desesperadas y empiezan a gritar en plena calle. Quieren ir hasta la Avenida Central, en pleno centro de la ciudad, y negocian con cada taxista que se detiene, pero el precio que les ofrecen les parece demasiado: 3.10 dólares.

Antes, dicen, les cobraban 2.50 dólares. “Están abusando. Y aunque hayan subido las tarifas, algunos no nos quieren llevar”, dicen indignadas.

Al final, hay muchos que ante la prisa o la certeza de no tener alternativa, se suben al taxi, sea cual fuere el precio.

Pero con los nuevos precios, muchos usuarios no entienden cómo funciona el cobro del servicio al pasar de una zona a otra, y sienten que los taxistas se van a aprovechar del desconocimiento del usuario para cobrarle más.

Samuel Howell es conductor del servicio selectivo y entiende que los nuevos precios golpean el bolsillo, pues es la clase trabajadora la que normalmente hace uso de este tipo de servicio.

“Muchos usuarios piensan que la nueva tarifa de 40 centavos por pasajero adicional es un robo y te discuten”, señala. Sin embargo, agrega que en este nuevo rompecabezas lo mejor es reconocer las zonas y los sectores, tener siempre la cartilla y “estudiarla para no tener líos”.

A diferencia de Howell, hay otros conductores de taxi que prefieren seguir cobrando la tarifa vieja porque desconocen cómo funcionan las nuevas.

“Hubieran puesto una sola tarifa, no por zona. La nueva tarifa es un enredo y prefiero aplicar la vieja. Así gano yo y ganan todos”, opina un conductor que prefirió reservar su nombre.

Otro conductor está por cobrar su carrera, toma la cartilla publicada por la Autoridad de Tránsito y Transporte Terrestre, analiza el documento con los nuevos precios y hace el cálculo.

No lo duda y emite su sentencia: la cartilla está “más enredada que gallina criando pato”, dice.

Pero mientras taxistas y usuarios intentan descifrar ese cartón de colores y letras, los segundos sienten que los únicos beneficiados con las nuevas reglas serán los conductores.

Mientras continúa el debate, Chester Schossow sigue luchando. Alza el bastón, en señal de alto. Se tira a la calle y sortea su vida entre los autos, todo para alcanzar ese taxi que se ha detenido al otro lado de la calle y que le ofrece, finalmente, llevarlo a su destino.

A la venta un jeroglífico de dos dólares

El jueves 14 de agosto, un día antes de que entrara en vigencia la ley que establece nuevos precios para el servicio de taxi , al “ misterioso de la Transístmica”, un vendedor ambulante, le fue bien: en tres horas vendió 100 cartillas, esas donde aparecen las nuevas tarifas y la zonificación. Pero el día siguiente, viernes 15, el negocio no había resultado como lo esperaba. El “misterioso” apenas había vendido cuatro en una hora, pese a que el nuevo reglamento establece que es obligatorio que cada taxi lleve esta tabla para que el pasajero pueda ver los precios y así evitar abusos.

“El día de hoy (viernes 15) no ha sido bueno. Ya pasó la novedad y muchos taxistas me preguntan si yo sé cómo utilizar esta tabla. Al decirles que no, no la compran. Otros la piden, la ven y me la devuelven... Incluso, me robaron dos”, cuenta.

A pesar de todo, para el “misterioso” esta es una buena oportunidad de negocio, pues por cada cartilla “me ganó unos buenos dólares vendiendo un jeroglífico que tardaremos tiempo en resolver y entender. Quizá el fin de semana me vaya mejor”, ríe.

© 2008. Corporación La Prensa. Derechos reservados.
 
 
 
© 2008. Corporación La Prensa. Derechos reservados.
Advertencia: Todo el contenido de www.prensa.com pertenece a Corporación La Prensa S.A. Razón por la cual, el material publicado no se puede reproducir, copiar o transmitir sin previa autorización por escrito de Corporación La Prensa S.A.
Le agradecemos su cooperación y sugerencias a internet@prensa.com y Servicio al Cliente.
En caso de necesitar mayor información accese a nuestra biblioteca digital o llámenos al 222-1222.
Corporación La Prensa: (507)222-1222
Apartado 0819-05620 El Dorado Ave. 12 de octubre, Hato Pintado Panamá, República de Panamá