Libertades ciudadanas.
‘Mi Comandante’
I. Roberto Eisenmann, Jr.
opinion@prensa.com
“buenos días, señor”. “Mi Mayor, el señor tiene cita con el Comandante”. “Bien, Capitán, lleve al señor por aquí hacia la oficina de mi Comandante”.
¿Ocurrirá esto en un cuartel militar de un ejército en Zimbabwe? ...no, mis queridos conciudadanos; así fue como recibieron el otro día a un visitante al Ministerio de Gobierno y Justicia de Panamá. El Sr. Delgado Diamante es para todo el círculo de subalternos militares que ha nombrado en el Ministerio, “¡mi Comandante!”.
¿Comandante de qué?, pregunto yo y preguntamos todos los ciudadanos de un país, que por consenso nacional establecimos en nuestra Constitución “¡Panamá no tendrá Ejército!”.
Lo más importante de la lucha que se reinicia con reuniones todos los miércoles en la Iglesia de El Carmen, es que personas “de ellos” están tan preocupadas como nosotros. Uno me dijo: “Hay que estar loco para pedir gorilas nuevamente. A ustedes les dieron palo, a nosotros nos humillaron cada minuto de cada hora de cada día, por 21 largos años”.
También ha habido llamadas desde dentro de la fuerza pública: “Aquí hay policías y hay gorilas; ¡hagan la distinción, por favor!”. Otras: “¿Qué hace DDD en ese puesto?; yo soy militar y este señor cometió y repitió el peor pecado que puede cometer un militar; búsquenlo en la Tercera Fiscalía Superior... allí está todo”.
La ex procuradora de la Administración, y miembro del círculo íntimo de Balbina Herrera, habló claro al hijo de papi: “¡Los decretos son inconstitucionales!”. Estará Balbina palpando que “mi Comandante” los está llevando al suicidio político? Ella parece saber tomar la temperatura, no como Bin Bin, quien se tiró nuevamente por el barranco militarista para nunca más volver.
Repitamos lo que dice textualmente el Artículo 75 de los proyectados decretos:
“Toda persona que organice, sostenga o instigue a la realización de actividades dentro de las zonas de seguridad, que estén dirigidas a perturbar o afectar la organización y funcionamiento de las instalaciones del Servicio Nacional de Inteligencia y Seguridad policiales, de los servicios públicos, industrias y empresas básicas, o a la vida económica y social de país, será penado de acuerdo al Código Penal”.
Preguntémosnos: ¿Cuáles son las “zonas de seguridad”? ...¿las que diga “mi Comandante” cuando te quiera entrar a palo?
Si protestas por una cuenta del Idaan, como es “servicio público”, palo contigo.
Si se declara una huelga en una industria parte de la “vida económica y social del país”, palo con todos los sindicalistas. Protesta ambientalista o periodismo de investigación, palo “por perturbar”. Conclusión del Artículo 75: la dictadura futura ya instaurada por decreto ley.
Recibí otra llamada: “¿Será que ‘mi Comandante’ es Colamarco, ya que él se titulaba así cuando comandaba a los de su garrulilla, que con estas leyes se volverían a uniformar y a armar con varillas, etc.? ...fíjense que para entregar unos planos tuvieron que meterle un hábeas data y anda con una carta en el bolsillo del “dueño de La Prensa” que dice él que lo convierte en el Comandante más transparente de la nueva gorilera.
¿Entre comandantes nos veremos? ...yo diría que “¡ni de a vaina!”. Si usted piensa igual, la cita es todos los miércoles a las 5:00 p.m. enfrente de la Iglesia de El Carmen.
P.D. ¡Cuidado con que nos eliminen el decreto del nuevo G-2 para que bajemos la guardia, y nos impongan el militarismo de los otro cuatro. Los cinco decretos son igualmente inconstitucionales y militaristas!
El autor es presidente de la Fundación para el Desarrollo de la Libertad Ciudadana
|