estudio.grupos ambientalistas protestan.
Entregan proyecto energético para Chile
La obra, ubicada a mil 700 kilómetros al sur de Santiago, invertirá 3 mil 200 millones de dólares.
El país atraviesa por una estrechez energética ante los recortes en los envíos de gas natural de Argentina. COIHAIQUE, Chile/REUTERS
El estudio de impacto ambiental para la construcción de hasta cinco centrales hidroeléctricas en el extremo sur de Chile fue presentado el jueves ante la autoridad local, lo que provocó airadas protestas de grupos ecologistas en la zona.
Chile atraviesa por una estrechez energética ante los recortes en los envíos de gas natural de su único proveedor, Argentina, por lo que busca fortalecer el desarrollo de fuentes de energía hidráulica, donde el país tiene su mayor potencial.
Sin embargo, este tipo de proyectos no ha estado ajeno al rechazo de grupos ambientalistas, tanto locales como extranjeros, que miran con alarma el potencial impacto de estas obras en zonas consideradas por ecologistas clave para la preservación de la naturaleza.
El proyecto, ubicado unos mil 700 kilómetros al sur de Santiago, contempla una inversión de unos 3 mil 200 millones de dólares, por encima de las primeras proyecciones, y se estima que su construcción total demorará entre 11 y 12 años, según el estudio de impacto ambiental (EIA) entregado por HidroAysén, firma a cargo del proyecto.
Hernán Salazar, gerente general de HidroAysén, controlada por las generadoras Endesa Chile y Colbún, dijo que ya se invirtieron cerca de 12 millones de dólares y tres años en el estudio de impacto ambiental.
“Hemos diseñado nuestro proyecto con los más altos estándares técnicos disponibles”, dijo Salazar a periodistas en Coihaique, capital de la sureña región de Aysén.
La entrega electrónica del EIA a la Comisión Regional de Medio Ambiente (Corema) de Aysén se produjo en la madrugada del jueves, y sus más de 10 mil 500 páginas se presentaron físicamente temprano en la mañana, lejos de los ojos de periodistas y ambientalistas.
“Esta no es una buena noticia para la región. Estamos en contra de este proyecto porque afectará no solo nuestro ecosistema, sino el turismo y todas nuestras actividades”, dijo a Reuters Patricio Segura, del grupo Patagonia Sin Represas. Segura, junto a una veintena de personas con pancartas en mano, protestaba bulliciosamente en las afueras.
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