legado militar.
Memorias no olvidadas del Torrijismo
Rafael Montes
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Torrijismo? Todo depende del cristal con que se mire. En plena campaña política es ridículo ver cómo los candidatos del partido oficialista se pelean por parecer el más “torrijista” de todos. El anuncio del presidente en campaña, repartiendo dinero a diestro y a siniestro, así como el secretismo en materia de seguridad, me recuerda al General. Las tácticas mediáticas, la falta de transparencia, militares en puestos clave, todo eso me recuerda a Torrijos. El llamado “proceso revolucionario” ni siquiera es mérito del General.
Recuerdo las camisas de charretera estilo cubano, los zapatos cabezones, Panamá Soberana, la marcha Panamá, !Colonia americana no!, Radio Nacional, la emisora de los halcones de Torrijos y Todo por la patria.
Fueron los civiles quienes les enseñaron a los torpes militares megalómanos a robar a manos llenas. Difícil era para quienes tenían conciencia y no se doblegaron: muerte, cárcel, exilio, sin dinero, sin oportunidades, sino pregúntenle a Bobby, a Bernal y a tantos otros.
Recuerdo todo el ocultamiento de los muertos de la dictadura, así como el vergonzoso informe de la OEA, todo para dar la imagen de una “dictadura con cariño”, amor necesario y exigido por Jimmy Carter como una condición para la aprobación de los tratados. Asimismo se exigió una apertura democrática, por si no lo recuerdan el PRD era el único partido que existía como brazo político de los militares.
Cuando se permitió el retorno del líder indiscutible de todos los panameños de su exilio, de inmediato votaron al valiente periodista que se atrevió a cubrir, cómo el pueblo rompió la cerca para recibir al Doctor.
Recuerdo al “hombre del petate”, que en cada crisis por la búsqueda del pueblo de más libertades y democracia, salía en sus andanzas delictivas y al día siguiente acaparaba los titulares en los medios, opacando totalmente el clamor de una nación.
Viene a mi memoria los funestos diarios de ERSA, seudo-pasquines fieles servidores de la dictadura, muchos sueñan con esa época de servilismo y detestan los diarios de ahora que revelan la verdad y dan detalles de cómo se cuecen las habas.
El manejo poco transparente y ocultamiento de información permitieron el pillaje y saqueo a las arcas del Estado con casos de triste recordación como el de la CSS y su programa de viviendas. Ni que decir de COFINA, Codemin, Van Dam y tantas otras lacras de triste recordación, que nos dejaron una deuda impagable, que post dictadura, un genio llamado Chinchorro con su equipo económico, tuvo que ver qué hacer para sacarnos de semejante atolladero. ¿Torrijismo? ¿Será posible que este pueblo tan desmemoriado quiera regresar a lo que tanto dolor y sangre nos costó? Ya lo dijo George Santayana: ”Aquél que olvida la historia, está condenado a repetirla”.
El autor es asistente legal
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