La irresponsabilidad de la dirigencia deportiva en este país es imperdonable. La participación de nuestros atletas en las Olimpiadas de Beijing peligra. Es inaceptable que luego de años de esfuerzo por parte de los cinco representantes panameños, quienes por esmero propio lograron clasificar para participar en tan importante competencia, ahora se vean incapacitados de hacerlo por una decisión irracional y egoísta de un “jefe de misión”.
Cuán desmoralizador es este hecho tanto para nuestros deportistas como para nuestra juventud, que se ve afectada a causa de los malos ejemplos de quienes dirigen las organizaciones deportivas en este país. ¿Cómo podemos incentivar a un joven para que siga los pasos, por ejemplo, de Irving Saladino? A Panamá le falta mucho para alcanzar una sociedad justa, equitativa y responsable.
Confiamos en que Fernando Samaniego recapacite, y de no poder asistir a los Juegos Olímpicos, designe a otra persona en el cargo para que nuestros deportistas logren participar, tal como se lo merecen. |