REINO UNIDO. SE AGRAVA LA PUGNA ENTRE LABORISTAS.
Recrudece conspiración contra Brown
Stephen Byers lanza ataques contra Gordon Brown y pone en tela de duda su liderazgo.
El Partido Conservador pidió el adelanto de las elecciones generales, previstas para 2010.
LONDRES, Reino Unido/EFE
Estas deben ser, sin duda, las vacaciones más amargas de Gordon Brown. Aprovechando el descanso veraniego del primer ministro, varias figuras del Partido Laborista conspiran entre bastidores para acelerar su remoción.
Para un hombre con fama de suspicaz y afán desmedido de control, las maniobras que, de creer a diversos medios de comunicación, tienen lugar a sus espaldas, deben constituir la máxima humillación.
El artículo que publicó la semana pasada el titular de Exteriores David Miliband, en el diario The Guardian, hablando de la necesidad de un giro radical del Partido si quiere ganar un cuarto mandato electoral, era solo el pistoletazo de salida.
Ahora, según la BBC y el diario The Times, entre otros medios, varios ex ministros y ex altos cargos laboristas preparan una serie de declaraciones políticas en las que expondrán su agenda para resucitar al alicaído laborismo, situación de la que culpan a Brown.
Al igual que Miliband, todos ellos, entre los que se cita al ex titular del interior Charles Clarke y al ex ministro de Transportes Stephen Byers, son lo que aquí se conoce como “blairitas”; es decir, incondicionales del ex primer ministro, Tony Blair.
Byers ha lanzado un ataque en toda la regla contra Brown, poniendo en tela de juicio su capacidad de liderazgo y sus posibilidades de ganar las próximas elecciones generales, que deben celebrarse como muy tarde en 2010.
Bajo Brown, el Partido Laborista no ha dejado de caer en las encuestas hasta niveles alarmantes, sino que ha perdido una tras otra todas las elecciones municipales o locales celebradas en los últimos meses, incluso, en lo que habían sido hasta ahora sus feudos tradicionales.
El Partido Conservador británico aprovechó ayer la guerra interna que vive el gubernamental Partido Laborista para pedir el adelanto de las elecciones generales, previstas para 2010.
“Necesitamos unas elecciones generales más pronto que tarde”, afirmó en nombre de los “tories” Chris Grayling, portavoz del llamado “Gabinete en la sombra”.
La oposición trata de obtener ventajas del enfrentamiento entre laboristas.
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