PARAGUAY.
Lugo enfrenta su primer reto: la reforma agraria
Campesinos pobres amenazan con tomar tierras de haciendas si no se atienden sus reclamos. CAPIIBARY, Paraguay /AP
Del otro lado del alambrado que rodea una hacienda de tierras fértiles, decenas de campesinos acampan durante semanas en tiendas precarias.
Exigen terrenos del hacendado para cultivar productos y poder alimentar a sus familias. Y si el presidente electo Fernando Lugo no los ayuda a conseguirlos, amenazan como ocupar las tierras, como han hecho miles de peones a lo largo y ancho del país.
“El pueblo paraguayo se está despertando”, afirmó Salomón Ruiz Díaz, de 29 años y uno de los líderes de la movilización.
La reforma agraria es un tema clave en esta nación de menos de siete millones de habitantes, en la que el 1% de la población controla el 77% de las tierras cultivables, y asoma como el principal reto que enfrenta el Presidente electo.
Lugo ganó las elecciones de abril, cuando los paraguayos siguieron la tendencia del resto del continente y dieron un giro a la izquierda, luego de seis décadas de gobierno del Partido Colorado, de tendencia conservadora.
El triunfo de Lugo, un ex obispo católico barbudo, que usa sandalias y es conocido como el “obispo de los pobres”, le da a Paraguay su primera oportunidad real de encarar el viejo dilema de la tierra. La forma en que Lugo enfrenta el tema probablemente determine si hace un gobierno revolucionario de izquierda, siguiendo la huella de Hugo Chávez en Venezuela, o uno moderado y pragmático, como el de Luiz Inácio Lula da Silva en Brasil.
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