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Habiendo sido la figura del ciudadano argentino Domingo Faustino Sarmiento de renombre internacional, y además porque según algunas fuentes estuvo en una ocasión durante sus múltiples viajes por varios días en Panamá, hoy le vamos a dedicar esta página a él. Hablaremos algo más de sus viajes, además de otros detalles de su vida y su carácter. Cuando comentemos las fotografías también incluiremos, creo que vale la pena, un poco más de su compleja y a veces indescifrable personalidad. Nació el 15 de febrero de 1811 en la ciudad de San Juan, capital de la provincia Argentina del mismo nombre. Murió en Asunción, la capital de Paraguay, el 11 de septiembre de 1888, o sea 77 años después. Fue escritor, curioso viajero, pedagogo, periodista, docente, estadista, militar. De todos esos campos, nos parece que en donde más se destacó fue como político y como educador. Fue de origen humilde, algo que es bastante común entre los grandes hombres. Sus padres se llamaban Faustino Valentín Sarmiento y Paula Albarracin. Durante sus primeros años de vida, Domingo no fue uno de sus primeros nombres originales; no sabemos exactamente cuándo, pero este nombre apareció con posterioridad. Pronto su familia se trasladó a la ciudad también argentina de Córdoba, en donde intenta en vano por falta de fondos y de ayuda iniciar su formación. Comienza entonces a trabajar como ayudante de topografía, actividad que para nada le ayudaría posteriormente. Para 1827 lo encontramos enrolado en el Ejército de un partido político, El Federal. A causa de diferencias y protestas es conducido a la cárcel, siendo El Unitario el opositor. Luego se tiene que exiliar por más pugnas políticas que lo obligaron a ello. Se enferma gravemente y su familia le consigue permiso para poder regresar. Escribe sobre asuntos políticos y literarios. Se casa y tiene una hija. Crea su primer colegio, así como un periódico, pero otra vez por motivos políticos es apresado y enviado a Chile. El presidente chileno Montt Torres lo envía a Europa, América y África en plan de estudios e investigación. Se casa de nuevo, adopta un niño que lo llamó Domingo Fidel Castro (qué curioso, ¿verdad?), este hijo que adoró murió por heridas de bala en una batalla de causa también política. En 1855, Sarmiento es electo concejal, después senador; pero sin que abandonara sus actividades relacionadas con la educación. El 12 de octubre de 1868, después de haber sido proclamado candidato a la presidencia de Argentina, gana la nominación. En ese puesto, incrementa en forma especial la educación de la mujer. Otra de sus fecundas actividades fue la relacionada con la escritura y publicación de libros y periódicos. No menos de 14 libros, todos con temas más que importantes, biografías, viajes por casi todo el mundo, sobre su hijo adoptivo, pedagogía, psicología y varios más. Creó las primeras escuelas normales de su país, también fue embajador en Estados Unidos. Pero no todo el carácter o actitudes de Sarmiento fueron para admirar. Fue muy polémico. En el plano nacional se ganó muchos enemigos, al afirmar que el hecho de que la Patagonia fuese Argentina no tendría mayor significación. Fue también muy cruel con los prisioneros de guerra de las batallas en que tuvo autoridad. Además, fue duro con sus enemigos políticos y de los indígenas americanos peor no se pudo expresar. Fue muy de-tallista; para comprobarlo, por ejemplo, hay que leer sus gastos de viajes, en donde inclusive las pequeñas propinas que daba las solía apuntar. Textos: Harry Castro Stanziola Además en Vivir • Riqueza histórica
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| © 2008. Corporación La Prensa. Derechos reservados.
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