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Panamá, domingo 27 de julio de 2008
 

conflicto sobre la nacionalización del canal de panamá.

Postdata: de Suez a Panamá

1065235Betty Brannan Jaén
opinion@prensa.com

WASHINGTON, D.C. – A raíz de un viaje a Egipto el mes pasado, dispuse explorar los paralelos históricos y políticos entre los canales de Suez y Panamá, incluyendo la medida en que Omar Torrijos se inspiró en las acciones del dictador militar egipcio, Gamal Abdel Nasser.

Al escribir de eso en la más reciente edición de la revista K, pedí que el historiador Julio Yao comentara el tema pero su respuesta –¡interesantísima!– llegó demasiado tarde para ser incluida. Como apéndice a ese escrito, pues, publico hoy las observaciones de Yao, tal como las recibí, aunque ligeramente condensadas por razones de espacio.

En relación con Suez, Panamá, Nasser y Omar Torrijos, el ex canciller y jefe negociador Juan Antonio Tack, en cuya administración laboré primero como colaborador y luego como asesor de Política Exterior y de las negociaciones del Canal, me ha hecho llegar el siguiente comentario: “En las dos o tres ocasiones que hablamos sobre Nasser (a quien Torrijos admiraba) y la nacionalización del Canal de Suez, Torrijos me dijo, más o menos: ‘Lástima que no podemos hacer lo mismo”.

Omar acompañaba a su hermano Moisés (Monchi) a reuniones frecuentes con intelectuales y luchadores patriotas, especialmente en casa de Domingo H. Turner (q. e. p. d.), quien luchó toda su vida por la soberanía panameña en la Zona del Canal. Cuando Nasser nacionalizó el Canal de Suez hubo júbilo no solamente en Panamá sino en el tercer mundo porque se resquebrajaba el poder colonial imperante en Medio Oriente y Noráfrica y emergía un nuevo tipo de liderazgo.

La nacionalización del Canal de Suez en 1956, más que un modelo a seguir por Torrijos, fue un factor importante en el desarrollo de su conciencia sobre nuestra problemática con Estados Unidos, tema permanente en las reuniones donde Omar acompañaba a Monchi.

Pero a principios de los 70, Torrijos, al retomar las negociaciones fracasadas con Estados Unidos a causa del rechazo nuestro de los proyectos Robles-Johnson, comprendió que el Canal de Panamá no podía ser apropiado por la fuerza sino por la diplomacia, mas no la diplomacia bilateral, tradicional y revisionista, sino la que se nutre de un contexto más amplio, en un marco internacional, para producir cambios de estructura en la relación colonial entre Estados Unidos y Panamá.

Ahora bien, a nadie en Panamá se le ocurrió pensar que nosotros pudiésemos hacer lo mismo que Nasser, por razones obvias (14 bases militares, además de no contar con una fuerza militar de verdad). Yo mismo propuse en una conferencia pública en agosto de 1968 que Panamá llevase su denuncia del Canal a las Naciones Unidas. Dos meses después se dio el golpe militar.

Torrijos no habló de enarbolar la bandera de la soberanía sino después de su breve desplazamiento del poder el 16 de diciembre de 1969. Al ampliar los parámetros de las negociaciones, Torrijos comprendió la necesidad de integrar un equipo negociador compuesto por personalidades de todo el espectro político, capaces de luchar por un mismo objetivo nacional: el reconocimiento efectivo de la soberanía panameña en la Zona del Canal y el traspaso de la vía acuática a nuestro país.

Cuando Nasser nacionalizó el Canal de Suez, las potencias occidentales convocaron a dos conferencias en Londres en 1956 para intentar revocar lo hecho por Egipto, mas no tuvieron éxito, y ello dio paso a la invasión a Egipto por parte de Francia, Inglaterra e Israel, que fue un rotundo fracaso. Las conferencias de Londres pretendían que el Canal de Suez fuese administrado por una organización de usuarios. Participaron las grandes potencias y los usuarios. Pero Panamá no fue invitada a participar, pese a que en nuestro país se encontraba el otro gran canal interoceánico. A la protesta de Panamá, el secretario de Estado John Foster Dulles respondió que el Canal de Panamá “no era un asunto internacional, sino bilateral”. Con semejante criterio, Estados Unidos impidió que Panamá llevase el conflicto canalero a instancias internacionales y nos redujo a república bananera.

Como respuesta a este desagravio, en la Universidad de Panamá se celebró una mesa redonda sobre los canales interoceánicos, donde juristas notables de América Latina y Panamá examinaron analogías y diferencias entre Suez y Panamá, recogidas en una declaración de la Academia Panameña de Derecho Internacional, hoy inactiva.

No obstante, la nacionalización de Suez influyó enormemente en las campañas por la soberanía de 1958 y 1959, que abrieron paso a la eclosión del 9, 10 y 11 de enero de 1964.

Julio Yao, 25 de junio de 2008.

La autora es corresponsal en Washington
© 2008. Corporación La Prensa. Derechos reservados.
 
 
 
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