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ECUADOR. EL 28 DE SEPTIEMBRE SE CELEBRARÁ EL REFERÉNDUM
Correa ya tiene su Constitución
El fin de este marco constitucional sería construir el llamado socialismo del siglo XXI.
En la fase postrera del debate se retiraron 50 artículos del proyecto de la Carta Magna.
| REUTERS/Guillermo Granja |
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| FUTURO. El presidente ecuatoriano festeja con un grupo de colegiales la concreción de la nueva constitución que solo espera ser ratificada en un referendo convocado para el próximo 28 de septiembre. 1064623 |
Rosina Ynzenga
Especial para La Prensa
Tras ocho meses de sesiones, la Asamblea Constituyente de Ecuador hizo entrega de la nueva Constitución al Tribunal Supremo Electoral.
Esta Carta Magna deberá ser refrendada por votación popular el próximo 28 de septiembre. Son 444 artículos de este nuevo proyecto constitucional que perseguía el presidente Rafael Correa, incluso antes de alcanzar el poder.
Esta Constitución fue aprobada por 94 de los 126 asambleístas presentes en el momento de la votación. El Movimiento Acuerdo País apoyado por otros grupos políticos consiguió dar el primer paso, pero serán los ecuatorianos quienes decidan con sus votos si la aceptan o no.
El fin de este marco constitucional, que regulará la vida política de Ecuador, es construir el llamado socialismo del siglo XXI, según ha declarado en repetidas ocasiones por su mandatario.
Para llegar a este punto, el presidente y los asambleístas del partido de Correa, Movimiento Acuerdo País, han tenido que escuchar fuertes críticas de la oposición.
Muchos consideran que está hecho “a la medida” del Mandatario que cuenta con mayoría en la Asamblea Constituyente. Además, sus detractores la tildan de “totalitaria”.
Críticas
“No a la dictadura, no a los proyectos dictatoriales, no y mil veces no”, afirmó Gilmar Gutiérrez, del Partido Sociedad Patriótica, que representa a la oposición. Por su parte, otro miembro de la Asamblea, Luis Hernández, del movimiento Red, Ética y Democracia (RED), comentó que la Asamblea “ha puesto en práctica las mismas viejas artimañas de los partidos tradicionales”.
Declaraciones a las que hay que sumar las de Leonardo Viteri, del conservador Partido Social Cristiano, que aseguró que “ha habido injerencia grosera por parte del buró político (del movimiento oficialista), por parte del presidente de la nación, de unos asesores españoles, por parte de la comisión de redacción (del proyecto… Ellos fueron los que terminaron pariendo y ultimando la Constitución”.
Voces contrarias que no han ensombrecido la Clausura de la Asamblea que tuvo lugar en el cerro Montecristi, en la provincia costera de Manabí en el oeste de Ecuador.
Con este acto solemne al que asistieron el presidente Correa, miembros de su gobierno y cerca de 800 invitados, se entregó la constitución al Tribunal Supremo Electoral para que inicie los preparativos del próximo referéndum.
Estos ataques vienen por las decisiones tomadas a última hora. Decisiones que no han sido bien acogidas por varios partidos políticos que consideran que los asambleístas se han extralimitado en sus responsabilidades.
Pocas horas antes de cerrar sus puertas, la Asamblea Constituyente decidió el mecanismo de transición, cambió funcionarios y añadió a la Constitución a pesar de que el borrador ya había sido aprobado el sábado anterior.
También se resolvió la reestructuración de las cortes de justicia y electoral, así como se estableció la Corte Constitucional que reemplaza al tribunal constitucional y que podrá analizar los fallos de la Corte Nacional de Justicia.
Carreras
Pero para llegar a ello se produjo un cambio en la presidencia de la Asamblea. A primeros de julio, Fernando Cordero, aliado político de Correa, asumió el cargo tras la renuncia de Alberto Acosta a cinco semanas de finalizar el plazo estipulado.
Este último decidió no continuar al frente alegando diferencias con el mandatario ecuatoriano sobre el plazo para terminar el texto.
“Creo que no se puede sacrificar el debate, la deliberación, la claridad y la calidad del texto a la premura del tiempo”, afirmó Acosta. Pero el Presidente de Ecuador y los 80 asambleístas de la coalición Acuerdo País, creían lo contrario y que se debía concluir en la fecha fijada.
En aquel momento solo se habían aprobado desde noviembre, 94 artículos de los cerca de 500 que se suponía tendría esta carta magna.
A primeros de mes cuando asumió su cargo Cordero quedaban 17 días para finalizar el plazo estipulado y 445 artículos que debían ser admitidos por el pleno. Eso obligaba a que se discutiera y se votara 23 normas cada día. Por eso algunas leyes se aprobaron de manera general sin analizar el contenido específico dada las prisas por acabar a tiempo.
En la fase postrera, se retiraron 50 artículos del proyecto de la carta magna. El presidente de la Asamblea, Fernando Cordero, explicó que la modificación fue llevada a cabo por una comisión mixta que redujo a 444 artículos los 494 que habían sido aprobados por los asambleístas. Asambleístas como Pablo Lucio Paredes, quienes criticaron que se hicieran una serie de cambios en el texto final.
Objetivo cumplido
Uno de los temas centrales del gobierno de Correa se ha cumplido con la entrega el pasado viernes de la nueva Constitución.
El Presidente ha declarado que la misma tendría por objetivo arrebatar privilegios a la llamada “partidocracia”. Con esta expresión se refieren en el Ecuador a la influencia que los partidos políticos tradicionales tienen en las instituciones públicas.
Además, Rafael Correa ha reiterado que uno de sus principales motivos para llevar adelante este cambio es revertir las consecuencias sociales y económicas derivadas del modelo neoliberal económico que imperó en el continente americano en las últimas dos décadas.
De lograr que el texto constitucional logre la mayoría, el actual presidente ecuatoriano podría presentarse a las elecciones anticipadas que tendrán lugar en enero de 2009 y de ganar gobernar Ecuador hasta el año 2013.
Unas cuantas decisiones de último minuto
Horas antes de dar por concluidas sus tareas, la Asamblea Constituyente sorprendió con una serie de decisiones, resoluciones que afectan el panorama político del Ecuador.
Se aprobó un régimen de transición para suplir el vacío legislativo que comenzó el sábado. También decidió la creación de una “Comisión Legislativa” que hará las veces de Parlamento.
Con relación a otros temas se definieron los mandatos para el sector agrícola y eléctrico que fueron enviados por el Ejecutivo y también con la Ley de Tránsito.
Pero las decisiones más controvertidas fue el cambio de vocal en el Tribunal Supremo Electoral. Se designó a Juan David Cevallos en lugar de Andrés León de Unión Democrática Cristiana (UDC). Para esta decisión se alego que el tribunal está compuesto por miembros de las listas más votadas y que ese no es el caso de UDC que debía abandonar el tribunal.
Otro punto es la reestructuración de la Corte Suprema de Justicia que cambiará su nombre a Corte Nacional de Justicia. Este órgano verá cómo se reducen el número de magistrados de 31 que actualmente tiene a 21 jueces.
La Asamblea eliminó la inmunidad que goza el Defensor del Pueblo, Claudio Mueckay, para que sea sometido a un proceso penal por supuesta corrupción. Y eligió para este cargo Fernando Gutiérrez y se cesó al superintendente de Telecomunicaciones, Paul Rojas, que fue reemplazado por Fabián Jaramillo.
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