NO HAY PRESENTE SIN PASADO.
żLa historia se repite?
Jorge Luis Macías Fonseca
opinión@prensa.com
Con marcada regularidad se insiste en plantear que la historia se repite. En el caso panameño, atribuyen ese postulado, al Dr. Arnulfo Arias Madrid, agregando además, que la realizaba en forma de espiral. Nada más el, jueves 10 de julio, La Prensa publicó un artículo de opinión titulado: “La Historia se repite”.
Es bueno indicar que la “repetición” del pasado no es posible. A propósito de esto, señaló un estudioso, que lo que “pasó, simplemente pasó”. Desde luego, hay un accionar humano, que produce cultura y consecuencialmente historia. Rose Marie Karspinki de Murillo, afirma categóricamente que: “La historia no es más que historia de la cultura”. Y ese pretérito, que interesa al historiador, altamente complejo con su identidad propia, en modo alguno, se reproduce exactamente en el presente.
Siento que el debate se sitúa en el hecho de “ ver el pasado por los ojos del presente”, o como dijera Benedetto Croce, que toda historia es: “ historia contemporánea”. Y de igual manera, E. H. Carr, que “El historiador no pertenece al ayer sino al hoy”, o como aseverara, Collingwood que: “El pasado que estudia el historiador no es un pasado muerto, sino un pasado que en cierto modo vive en el presente”. De manera que entendiendo el presente a la luz de acontecimientos pasados –porque no hay presente sin pasado, ni pasado sin presente– se ha querido encontrar analogías radicales –llamadas repeticiones– descuidando los contextos en que se han producido y se producen los acontecimientos, las realidades sociales y económicas de un pasado y el presente, los grupos sociales que activaron, y activan los hechos, y las motivaciones que impulsan los sucesos históricos. De hecho, queda claro que no hay contextos exactos, ni los mismos hombres que en el ayer movieron los acontecimientos, son idénticos a los de hoy.
Sebastián Aguilar (q.e.p.d.), extraordinario profesor de historia, insistía en su momento, en la reflexión necesaria, frente a la aseveración referente a la repetición de la historia. En efecto, y con tino, decía: “ hay que tener cuidado porque no son los mismos hombres ni tampoco los mismos acontecimientos”.
Desde luego, las similitudes que pueden aparecer de hechos pasados con algunos del presente –que se dan en múltiples ocasiones– no deben llevar a considerar que setrata de una “repetición histórica”.
Las propias condiciones, de indivisibilidad, irreversibilidad y continuidad del proceso histórico, no hacen posible su reversión. Son precisamente estas categorizaciones, las que cierran la posibilidad de la repetición histórica.
En Fundamentos Filosóficos Científicos de la Historia, Miguel Montiel, interesantemente anota, fundamentándose en Erich Kahler, que los acontecimientos para volverse historia deben estar relacionados entre sí, formar una cadena, un continuo flujo, entendiendo que son: la coherencia y la continuidad, los requisitos previos elementales de la historia. No obstante añade, que esa conexión de los acontecimientos con algo o con alguien, es lo que justamente da a la historia una coherencia, que la convierte, precisamente en historia.
De manera que los hechos son históricos, no únicamente porque acontezcan en un espacio y en un tiempo, sino porque además tienen una connotación social, coherencia, continuidad y conexión.
Así, sin confundir hechos históricos con datos, que es lo que pudiera estar ocurriendo, los primeros tienen toda una identidad, que abarca: lo causal, los acontecimientos en sí, y los elementos consecuenciales, de forma tal, que si de repetición se trata, habría que considerar también: las causas y los efectos, asuntos que jamás podrían ser iguales.
Carlos Rama, citando a Xenopol, lo explica mejor: “Nunca podría un hecho puramente individual dar materia para la historia”, y agrega que: “el hecho social general o individual debe suceder a otro que lo ha precedido, pues de no hacerse se tendrá por un hecho de repetición”.
No debe descuidarse la lección que se desprende de los acontecimientos pasados, que debe ser apreciada en el presente.
Pareciera que esto de que la historia se repite, ubica la discusión en dos grandes concepciones de la historia que permanentemente se han enfrentado: historia lineal e historia cíclica.
El autor es docente universitario
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