JUSTICIA. AÚN SIGUEN PRÓFUGOS RATKO MLADIC Y GORAN HADZIC.
Atrapan a Radovan Karadzic
El prófugo está irreconocible, delgado, con una larga barba blanca, pelo lacio y anteojos.
Al difundirse la noticia, en Sarajevo hubo celebraciones; pero en Belgrado hubo protestas violentas.
1063123BELGRADO, Serbia /REUTERS
El ex presidente serbobosnio Radovan Karadzic, acusado de cometer genocidio en la guerra de Bosnia, ha sido arrestado cerca de Belgrado tras permanecer 11 años prófugo en los que trabajó de médico, dijeron el martes funcionarios serbios.
La detención el lunes por la noche de Karadzic, responsable del sitio de Sarajevo y la masacre de 8 mil musulmanes en la localidad bosnia de Srebrenica en 1995, era una de las principales condiciones para que Serbia progresara en su camino para adherirse a la Unión Europea.
Los funcionarios serbios dijeron que Karadzic fue arrestado cuando viajaba de un suburbio a otro de Belgrado y mostraron a periodistas una foto irreconocible del detenido, ahora de 63 años, delgado, con una larga barba blanca, pelo lacio y anteojos.
“Caminaba alegremente por la ciudad”, dijo Vladimir Vukcevic, el fiscal de crímenes de guerra de Serbia. “Ni sus caseros conocían su identidad.”
El psiquiatra trabajaba en una clínica privada como especialista en medicina alternativa bajo el nombre de Dragan Dabic. Funcionarios serbios dijeron que Karadzic había sido acusado y que sus abogados tenían tres días para apelar. Se prevé que será llevado rápidamente a La Haya.
Cuando se conoció la noticia de su arresto, cientos de personas salieron a las calles de Sarajevo para festejar. Pero, en Belgrado, cientos de simpatizantes de Karadzic protestaron de forma violenta.
Karadzic fue acusado en 1995 junto a su comandante del ejército, el general Ratko Mladic, por genocidio en Sarajevo y Srebrenica. Su arresto deja a Mladic y al serbocroata Goran Hadzic como los únicos sospechosos prófugos. Las autoridades serbias no quisieron dar detalles exactos sobre el operativo con el que arrestaron a Karadzic, porque no quieren arruinar la posibilidad de detener a los otros dos.
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