TRANSPARENCIA.
Lugo no podrá abrir los libros de Itaipú
ASUNCIÓN, Paraguay/AP
Aunque haya sido el eje principal de su campaña, el presidente electo Fernando Lugo no podrá abrir al público las cuentas de la hidroeléctrica Itaipú sobre el río Paraná, explotada y administrada con Brasil.
“Porque se rige por un tratado internacional que está por encima de las leyes nacionales”, según dijo ayer Carlos Mateo Balmelli, futuro director local de la usina.
La usina binacional está cerrada tanto a la Contraloría General del Estado paraguayo como a la del Brasil, porque posee sus propios organismos internos de control y, además, el tratado internacional lo habilita para contratar empresas internacionales de auditoría, señaló Balmelli.
Lugo prometió durante su campaña presidencial la transparencia de los ingresos y egresos, debido a la sospecha de malversación de dinero. “Nuestro objetivo es transparentar las cuentas de Itaipú, que el público sepa cómo se maneja el dinero y que la Contraloría del Estado pudiese tener acceso a todos los documentos”, dijo el martes Mateo Balmelli.
Sin embargo, el ímpetu de los meses anteriores bajó de intensidad al admitir -finalmente- que se necesita “el acuerdo del Brasil para abrir las cuentas”. “Estoy haciendo los primeros trabajos diplomáticos dentro de Itaipú para obtener el objetivo”, señaló.
Itaipú comenzó a construirse en 1973, pero solo en 1988 generó energía. Las 20 turbinas terminaron de instalarse hace tres años. La mitad de toda la electricidad pertenece a Paraguay, pero como consume solo el producto de una turbina, el resto de las nueve turbinas lo vende a Electrobrás, de Brasil, recibiendo por esa operación comercial 100 millones de dólares anuales.
Además de esa suma, Itaipú otorga a Paraguay unos 200 millones de dólares anuales por distribución de regalías.
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