VIENE DE LA 1B. TRASTORNOS Y TRATAMIENTOS.
Riesgos de los tranquilizantes
La probabilidad de sufrir ansiedad es de alrededor del 15%, siendo más común en la mujer, según la OMS.
| MCT Direct. |
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| RECOMENDACIÓN. No se automedique, consulte a un especialista. 1062402 |
Diana N. González
digonzalez@prensa.com
La psiquiatra Juana Herrera, directora del Instituto Nacional de Salud Mental de Panamá (Insam), señala que los ansiolíticos o tranquilizantes menores no deben considerarse como sustancias curativas ni como el único tratamiento de la ansiedad.
Opina que el médico debe controlar el tratamiento para evitar los riesgos de adicción que se pueden derivar del uso excesivo o inapropiado de estos medicamentos. Debe vigilar que el tratamiento no se prolongue más allá de lo que sea conveniente en cada caso.
EVALUACIÓN Y PELIGROS
Herrera menciona que habitualmente en el Insam antes de comenzar un tratamiento, primero se descarta que no exista un trastorno hormonal, que esté causando el cuadro de ansiedad u otra condición.
Se estudia cuál es el estado de salud de los riñones e hígado del paciente, porque estos medicamentos deben excretarse y si los órganos de la persona no están funcionando adecuadamente, podría surgir otro inconveniente de salud.
En tanto, la psiquiatra Lucía Alleyne recalca que es conveniente explicarle al paciente que inicia este tipo de medicación que no la mezcle con alcohol porque, al ser ambos depresores del sistema nervioso central, se potencian sus efectos y el paciente podría sobresedarse, sufrir un accidente (en especial si maneja) o un paro respiratorio.
En Panamá hay una amplia oferta de estos medicamentos; entre los más familiares están el diazepam, alprazolam, clonazepam, midazolam, bromazepam (benzodiacepinas), buspirona, lofacepato de etilo (no benzodiacepínicos) etc., todos con efectos e indicaciones diferentes (unos para ansiedad, otros para insomnio).
Los pacientes que tienen ansiedad, después de ser evaluados, por lo general son tratados con psicoterapia o medicamentos, según la severidad de su condición. La mayoría reporta mejoría e, incluso, regresan a sus actividades usuales, expresa la psiquiatra Alleyne.
AUTOMEDICACIÓN
Pero a pesar de los resultados óptimos que pueden tener los pacientes con los tranquilizantes, los especialistas advierten sobre los peligros de su uso irracional y abuso, sobre todo cuando se toman sin el adecuado control médico.
Se ha descubierto que la automedicación mundial va en aumento y, en los casos de antidepresivos, se marca aún más, opina la doctora colombiana Diana Villegas, especialista en biomedicina, residente en Santiago de Chile.
Describe que en un estudio publicado en el New England Journal of Medicine hecho en colaboración con la Escuela de Medicina de la Universidad de San Diego, California y el Centro de Epidemiología de la Universidad de Boston, se encontraron riesgos elevados de hipertensión pulmonar en recién nacidos, de madres que usaban medicamentos antidepresivos con prescripción.
Por otro lado, el Servicio de Salud de Canadá está advirtiendo en las etiquetas que los antidepresivos conllevan efectos secundarios.
Según Villegas, los efectos de cualquier dependencia son engañosos. “Creemos ser invulnerables, no queremos ver la realidad para evitar disgustos, sufrimos para dar lástima, romper esos hilos de las dependencias es hallar la libertad”.
Sugiere aprender a ver lo obvio, por desagradable que esto sea, sin negarlo, aprender a librarse de un placer destructivo para construir la vida que realmente desea y merece, libre de dependencia.
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