Hoy las naciones conmemoran el día mundial de la población. Pero las celebraciones se ven empañadas al revisar las estadísticas mundiales que reflejan pocos avances en el cumplimiento de los ocho Objetivos del Milenio.
Hace 40 años la comunidad internacional acordó unir esfuerzos para mejorar la calidad de vida de millones de personas que sufren miseria, enfermedades, hambre, y con oportunidades muy limitadas, pero pocos adelantos se han logrado.
Aquí mismo en Panamá, nuestras cifras no son alentadoras: la pobreza extrema no disminuye; la educación parece una quimera, pese a los cientos de millones que consume; aún no podemos jactarnos de la igualdad de géneros; la mortalidad infantil no baja; de hecho, las estadísticas hablan de un aumento en 2006; y la salud materna engrosa los índices de mortalidad materna. Ni hablar del sida ni de la sostenibilidad del ambiente.
El añorado cumplimiento para 2015 se ve tan distante, que uno se pregunta si nuestros gobernantes saben de la existencia de estas metas. |