La tala y caza ilegal son un problema.
Guardabosques enfrentan riesgos, y bajos salarios
En la mayoría de las áreas protegidas, los turnos de trabajo son de una semana. En Darién son de un mes.
| LA PRENSA/David Mesa |
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| Domi Luis Domínguez1054763 |
Urania Cecilia Molina
umolina@prensa.com
Proteger y conservar los bosques no es un trabajo sencillo, y los 345 guardabosques dedicados a preservar y custodiar las 2.6 millones de hectáreas de áreas protegidas que tiene el país, lo saben.
Primero está lo de la jornada laboral. En algunas áreas –específicamente en Darién– puede ser de hasta 30 días seguidos, debido a la lejanía y a la dificultad para llegar.
Como dice el director del Parque Nacional Darién, Domi Luis Domínguez, los guardabosques asignados a esta provincia “quisieron hacer turnos de una semana, como en otras áreas, pero no se puede. Entonces, están en sus centros operativos 30 días seguidos, de día y de noche”. El parque tiene una extensión de 579 mil hectáreas.
Luego está lo de los salarios. Informes de la Autoridad Nacional del Ambiente (Anam) revelan que el salario promedio es de 350 dólares.
Finalmente está lo del riesgo. No solamente deben cuidarse de los peligros inherentes a los bosques y las selvas, sino de los cazadores y de los taladores furtivos. De hecho, estos son el dolor de cabeza de estos trabajadores.
Según la ley, los guardabosques tienen prohibido el uso de armas de fuego. Por esta razón solo cuentan con la persuasión para confrontar a un cazador o talador sorprendido en sus faenas prohibidas.
Domínguez, quien ha vivido la experiencia, cuenta que los amenazan con armas y que la situación se pone peor cuando se les ordena a estas personas dejar las presas o los troncos en el lugar, para decomisarlos.
Hasta hace poco estaba también el riesgo de perderse en cualquier área boscosa, pero ahora cuentan con aparatos de radio y de localización que les permiten saber qué tan lejos se han desplazado del área de donde se encuentra la estación.
La parte positiva de su labor, dice Domínguez, es el trabajo que realizan con las comunidades para que aprendan a desarrollarse de forma sostenible.
Cerca de 180 guardabosques de la república se reunieron la semana pasada con autoridades de la Anam para recibir capacitación que les permitirá desempeñarse mejor en sus labores diarias.
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