PROTAGONISTA.Alvin Kraenzlein.
A la sombra de la Exposición
No fueron considerados como los mejores Juegos y tuvieron una duración de casi cinco meses.
El barón de Coubertin dijo que fue un milagro que el movimiento olímpico haya sobrevivido a estos Juegos.
| AFP |
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| MONUMENTO. La Torre Eiffel fue la principal infraestructura que mostraron los franceses en la apertura de los juegos de 1900.1053488 |
Servicio informativo / AFP
Los Juegos de París fueron una tremenda desilusión para Pierre de Coubertin, que esperaba una acogida grandiosa en la capital de su país.
Gracias al apoyo del barón, París había obtenido la organización de los Juegos, pese al deseo de Atenas de transformarse en su sede permanente. Sin embargo, los Juegos pasaron inadvertidos, considerados a lo sumo como una mera diversión anexa a la Exposición Universal (feria).
Peor aún, su organización dejó mucho que desear. Ni siquiera hubo ceremonia de apertura o clausura y los Juegos se alargaron del 20 de mayo al 28 de octubre de 1900.
La indiferencia del público fue prácticamente total. La organización nadó en la confusión, debido en particular a la dispersión de las instalaciones olímpicas que eran, además, de pésima calidad.
Coubertin diría más tarde: “Es un milagro que el Movimiento Olímpico haya sobrevivido a esos Juegos”.
Franceses y estadounidenses
Un millar de participantes, representando a unos 20 países, compitieron en 17 deportes.
El golf y el tenis se abrieron a las mujeres. La tenista británica Charlotte Cooper, que ya había obtenido tres victorias en Wimbledon, fue la primera fémina en ganar un título olímpico al imponerse en individuales. Cooper obtuvo además el doble mixto.
Como en Atenas, los atletas locales se impusieron en París con 96 medallas francesas, de las cuales 26 fueron de oro.
Sin embargo, los estadounidenses, segundos con 50 medallas (19 de oro), mantuvieron su dominio en atletismo imponiéndose en 16 de las 23 pruebas.
Los estudiantes de la Universidad de Pensilvania Alvin Kraenzlein, Irving Baxter, John Tewksbury y el graduado de Purdue, Ray Ewry, se hicieron con 11 de esas 16 primeras plazas, además de cinco medallas de plata y una de bronce.
Kraenzlein sigue siendo el único atleta en haber ganado cuatro medallas de oro en pruebas individuales en unos Juegos Olímpicos: 110 metros vallas, salto de longitud y los ya desaparecidos 60 lisos y 200 vallas.
Nacido el 12 de diciembre 1876, el estadounidense llevó a cabo su hazaña en tres días consecutivos. En la primera jornada, se impuso en los 110 metros vallas gracias a una nueva técnica revolucionaria que todos terminarían por imitar.
En vez de superar el obstáculo con la pierna delantera plegada, tal y como lo hacían los demás, la extendió para elevar el resto del cuerpo y pasar más rápido. La novedad le permitió conservar el récord del mundo hasta los Juegos de Londres de 1908.
Al día siguiente, el rubio atleta venció en los 60 metros, batiendo el récord del mundo con un tiempo de 7 segundos exactos
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