FOTO DENUNCIA
El mal que no termina |
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| LA PRENSA| Maydée Romero. |
DESESPERACIÓN | en la vía principal de la comunidad de Villa Grecia, cerca de la escuela del mismo nombre, la acumulación de basura atormenta a los usuarios del transporte público, al que tienen que esperar en medio de los desperdicios. Los tanques para depositar la basura no se dan abasto. La situación afecta también a los moradores cercanos, que tienen que lidiar con los malos olores que se han vuelto insoportables. |
La telenovela con estilo y sabor panameño
5 DE JULIO.Me parece que la Primera Dama como buena esposa debe defender la honra de su esposo, si la considera manchada, en las instancias correspondientes presentando la denuncia por calumnia e injuria, ya sea al periódico o al periodista responsable de la noticia. Si ellos no toleran que la gente se entere de cómo su patrimonio familiar se ha incrementado en los últimos años, entonces que renuncien.
Espero que la Sra. de Torrijos al final del periodo, presente un informe auditado de los dineros que fueron asignados su despacho. Son de admirar las primeras damas que le anteceden, quienes a base de esfuerzo, búsqueda de donaciones y creatividad realizaron igual o mejor trabajo. Nos mantendremos al tanto para ver cómo termina esta novela.
Vianka Zamora
Comentan de artículo de opinión sobre abuso urbano
5 DE JULIO. Me refiero al artículo del arquitecto Álvaro González Clare aparecido hoy en la sección Opinión, de La Prensa. No puedo estar más de acuerdo. Y propongo: si de todas maneras tendremos que sufrir el empobrecimiento visual de esta ciudad, cuyo valor por metro cuadrado está tan en alza como la altura de los edificios que sobre ella se levantan, ¿entonces por qué estos señores seudo-políticos no le pagan al municipio por el uso de un espacio que es de bien común, pero que con nuestros impuestos sostenemos?
Los postes, las aceras, las bancas, en fin, cualquier estructura que afecta el paisaje urbano en vía pública es eso, de uso público, pero también es pagado con nuestros impuestos. Tiene que existir algún tipo de regulación que obligue a estos señores a que paguen por el uso de ese espacio, y que al minuto siguiente de pasada la contienda electoral, no dejen rastro de su “cretinismo institucionalizado”.Si realmente tuvieran inteligencia y algo de vergüenza, eso harían.
No puede ser posible que pasen, los días, los meses, y hasta los años, y después de la política, nadie limpie la ciudad, eso nos dice la clase de políticos que son. Conque a los que vayan quedando hay que exigirles una donación por el espacio utilizado y una operación comando de retirada y ornato, incluso considero que ésto debe ser parte de su propuesta de trabajo: la donación y la limpieza.
Eso es un buen ejemplo.¿Qué mejor forma de medir el civismo y la responsabilidad de un funcionario que compensarle a la sociedad por las molestias que genera su posible ascenso a un cargo de elección pública?
María Elena Fernández de Moreno
La actuación pública del Presidente de la República
4 DE JULIO.Empiezo este aporte de mi opinión con un poco de background, como dicen por ahí. Recientemente en estas columnas se publicó un artículo firmado por Vivian Fernández de Torrijos donde se alega que los medios han, en días recientes, informado al pueblo de las actuaciones de su esposo, el Presidente de la República y mi mandatario, con argumentos retorcidos y faltos de verdad, y de haber utilizado a su familia como protagonistas de una posible (y muy vista) novela panameña. Entiendo que la misma desea que lo reportado sobre el Presidente sea totalmente veraz, y que no se busque demeritar sus actuaciones mediante reportajes falsos. En esto estoy de acuerdo.
Decía Thomas Jefferson que el precio de la libertad es la eterna vigilancia. ¿Vigilancia sobre qué o quién? Sobre nuestros gobernantes, nuestros representantes, aquellos a quienes conferimos el poder. Escoger ser presidente de la República implica que aquel afortunado en quien empeñemos nuestro futuro debe estar preparado para sufrir el mayor escrutinio posible.Ojo, esto no significa que debamos indagar en asuntos personales de la vida del ser humano que se sienta en la silla presidencial. Pero sí debemos interesarnos por todos los aspectos de su vida que puedan tener injerencia en la representación máxima de la nación. La Prensa y los medios de información no solo tienen la labor de reportar sobre todos los actos benéficos o logros del Presidente, sino que deben ser los primeros en cuestionarlo, en debatir su ideología y en averiguar sobre sus actuaciones.Nadie obliga a la gente a lanzar una candidatura para ser presidente, pero si es escogido, espero que tenga el entendimiento previo de que va a ser indagado y cuestionado por el foro público.
Es nuestro derecho, pero principalmente nuestro deber cuestionar.Las dudas existieron, los cuestionamientos surgieron, los escándalos aparecieron, como efectivamente se presupone. Llegué a mi casa el otro día y lo primero que advertí al entrar fue la televisión encendida y el Presidente contestando preguntas de cuatro de los reporteros más calificados.Por un lado pensé que fue una excelente actuación por parte del Presidente, pero por otra, sentí que sus respuestas fueron muy vagas y que lo hizo muy tarde en su mandato. Debería haber transparencia desde el primer día, no cuando solo queda, como bien dijo el Presidente, un 20% de su mandato. Es cierto, la prensa creará dudas y cuestionamientos, pero esa es su responsabilidad a nosotros, la ciudadanía. El Presidente tiene todo el derecho a salir a la luz pública y corregir las alegaciones.
Ahí es donde radica la transparencia.No creo en que la prensa deba inventar cosas donde no existen ni sacar controversias solo para vender más ediciones, pero sí creo en que debe ser un arma de fiscalización. Viendo que ahora la Asamblea desea darle poderes legislativos al Presidente sobre asuntos de seguridad, y con todas las reformas que están a punto de suceder, a mí, el ciudadano, la única fuente del poder en este país, como lo dice nuestra Constitución, me gustaría saber quién es aquel al que mis representantes le van a incrementar el poder que yo otorgué. Para finalizar, las actuaciones del Presidente han dejado mucho que desear en los últimos meses. No me importan sus pertenencias, ni sus preferencias, ni menos sus negocios privados. Pero cuando alguno de estos elementos empieza a notarse en las actuaciones públicas, no tengo otra opción que interesarme.
Abilio Camaño
Pregunto ¿quién tira la primera piedra?
5 DE JULIO.El doctor Xavier Sáez-Llorens, en su columna del 29 de junio pasado, hizo algunos señalamientos que deseo comentar: el calificativo de “ramplón deshonesto” que le otorga a nuestro (su) pueblo, duele, pero acepto que, generalizando, es algo difícil de refutar. Sin embargo, él reconoce que es un problema de educación, pues la inmensa mayoría de este pueblo no ha tenido las oportunidades que hemos tenido otros.
El “lastre” termina haciendo la diferencia y, aunque no debe esgrimirse como excusa, es innegable la alta correlación existente entre el comportamiento de un humano y los lazos a los cuales ha estado atado por generaciones, incluyendo a los ladrones de corbata. También sabe muy bien el doctor que la lucha de un pueblo para “romper las cadenas” es titánica, y si no, que lo diga nuestra (¿su?) madre patria, que recién hace unos años tiró al cesto casi todo el saldo del lastre que arrastraba. Nosotros no somos anglosajones, ni “ojioblicuos”, ni imperialistas, y somos “niños de pecho” frente a los milenios, siglos, cultura y oportunidades que han tenido los pueblos de Europa, Japón y Estados Unidos para salir de las mazmorras. Nosotros estamos del otro lado, aunque no derrotados.En otro aspecto, pero consubstancial, mal podía Balbina tener algún protagonismo en la época de Omar Torrijos, cuando en 1969 era una jovencita.
Le tocó surgir y ascender políticamente, siempre a punta de votos, en la época de Manuel Antonio Noriega.El hecho de que a dirigentes del PRD les tilde de “norieguistas”, no los hace menos torrijistas, ni les quita derecho alguno a ocupar o aspirar a cargos políticos, ni tampoco tienen que andar por allí pidiendo perdón por lo que no hicieron o no se ha probado que lo hicieron o que actuaron víctimas de las circunstancias y es cosa juzgada. Y si así fuera, tienen derecho a reivindicarse.Una cosa es ser una joven que, en tiempos de Noriega apenas rondaba los 30 años, y otra es haber rebasado el medio siglo y ser precandidata a la Presidencia de la República por el PRD. El doctor, con un simple silogismo, le otorga el mote de “ramplón deshonesto” al PRD (pudo empezar por allí y ahorrarse el resto), por haber cometido el pecado de aglutinar la mayor fuerza popular del país y por ser el partido que más años ha gobernado.
Javier Barrios D.
Aplaudo la equidad y la libertad de expresión
4 DE JULIO.Debo participarles que me sentí muy complacido de encontrar hoy en la sección Opinión, el artículo de la primera dama Vivian Fernández de Torrijos, “Televisa y mi novela”, en la cual hace una defensa sutil e inteligente, a mi criterio, de la figura de su esposo en torno al cuestionamiento de la adquisición de propiedades lujosas por los tres últimos presidentes.
Para los que nos identificamos con la línea habitual del periódico, encontrar el artículo de la Primera Dama, nos refuerza la convicción de que los que trabajan en ese diario los animan valores elevados de equidad.Independientemente de la saga de las propiedades presidenciales y otras circunstancias inquietantes alrededor de las actuaciones del presidente y miembros de su gobierno y que La Prensa hace bien en investigar y divulgar, hay que reconocer que se realiza un periodismo de altura cuando se le da oportunidad a la Primera Dama, la cual tiene todo el derecho del mundo de defender a su esposo y padre de sus hijos.Y no solo eso, también debería tener la oportunidad de que se le divulguen y se destaquen las actuaciones que realiza como Primera Dama en beneficio del país actuaciones como la que tuvo en Washington recientemente, donde el presidente George Bush al inicio de su discurso en el desayuno Internacional Hispano de la Oración, se refirió a ella por su nombre y tuvo palabras de elogio para todos los panameños, son hechos que los medios debieran destacar y que lamentablemente en la prensa, solo encontré una pequeña mención y de una manera irónica y egoísta.
Esta no es una defensa ni promoción gratuita de la Primera Dama, a quien ni siquiera conozco personalmente. Me anima el sentir de que en la medida de que seamos ecuánimes con la actuación de nuestros compatriotas, incluso con aquellos con los que no coincidimos desde perspectivas políticas, sociales o morales; en esa medida nos elevamos de nivel en la cotidiana confrontación y conformación de nuestro destino nacional.
Héctor Robles Carrasco
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