Hay que nombrar a un gerente
Harmodio Arrocha Jr.
harrocha@prensa.com
OPINIÓN. Habrá seguramente mucho tiempo para reflexionar de aquí hasta que arranque el segundo Clásico Mundial de Béisbol 2009, pero uno de los puntos que necesita una revisión muy seria desde ahora, tiene que ver con la designación del gerente general del equipo panameño.
Me parece que si estamos pensando en un trabajo serio para esta cita mundialista, ese nombramiento, incluso, la Federación Panameña de Béisbol (Fedebeis) debió hacerlo antes de proponer a Ricardo Medina para el cargo de director del equipo nacional, aunque quiero pensar que Franz Wever se vio presionado a hacer el anuncio del mánager después del alboroto que se le armó tras la declinación del ex grandes ligas Roberto Kelly.
¿Y por qué? La razón es simple.
El gerente general o el ejecutivo del equipo istmeño será la persona que le dará credibilidad al país a la hora que las diferentes organizaciones del béisbol de las grandes ligas pregunten quiénes son los dirigentes que se harán responsables de sus peloteros.
Y con justa razón. El hecho de que las grandes ligas sean los organizadores del Clásico no representa total seguridad para tener una garantía de que la inversión que hacen con sus jugadores no vaya a correr ningún riesgo en el caso de que ocurra una lesión.
El gerente general será el enlace clave con las organizaciones de la Carpa Grande desde que se inicia el proceso de preparación para ir facilitando los permisos de los peloteros, una de las partes más complicadas que va a tener la dirigencia nacional en el momento de armar el equipo nacional.
Y justamente ahí fallamos en el primer Clásico Mundial, celebrado en San Juan, Puerto Rico, al no haber designado con tiempo esta importante figura que es parte fundamental en el engranaje de un equipo.
En aquella ocasión, donde reinó la improvisación, faltaron peloteros clave para reforzar el plantel nacional como Ramiro Mendoza, Mariano Rivera, Fernando Seguignol, José Macías, y Julio Zuleta, entre otros.
No es un trabajo fácil y por lo tanto se requiere de una persona capacitada. Que no se confunda el trabajo de un mánager con el de un
gerente administrativo.
Son dos cosas muy diferentes, y Ricardo Medina podrá tener toda la disposición para buscar un acercamiento con los jugadores profesionales que juegan en el béisbol organizado estadounidense, pero ese trabajo le compete al gerente general.
Señores, esto no es pelota amateur, y con todo el respeto que me merece, creo que el señor Ramón Crespo no es la persona indicada para asumir este rol.
El autor es periodista.
|